<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626</id><updated>2012-01-26T18:24:43.943+01:00</updated><title type='text'>Torrero I</title><subtitle type='html'>&lt;i&gt;Comunidades Cristianas Populares de Aragón&lt;/i&gt;&lt;/br&gt; 
&lt;i&gt;Blog de la Comunidad de Torrero I&lt;/i&gt;</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-4543884684358485366</id><published>2010-02-10T20:05:00.000+01:00</published><updated>2010-02-10T20:05:44.580+01:00</updated><title type='text'>Haití. Discurso de Retamar</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;color:#444444;"&gt;&lt;b&gt;Haití, una esponja empapada en sangre&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:78%;color:#444444;"&gt;2010-01-20&lt;b&gt; | Conferencia magistral de Roberto Fernández Retamar pronunciada en la Casa de las Américas el viernes 26 de septiembre de 2003, en el acto de presentación de la Comisión Nacional para Honrar, durante el año 2004, a la Independencia de Haití en su Bicentenario&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a name="0.1_graphic02"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:78%;color:#444444;"&gt;&lt;img src="https://mail.google.com/mail/?name=d33be9805ff33117.jpg&amp;amp;attid=0.1&amp;amp;disp=vahi&amp;amp;view=att&amp;amp;th=126b940764f1f493" height="1" width="1" alt="Your browser may not support display of this image." /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;color:#444444;"&gt;por &lt;b&gt;Roberto Fernández Retamar&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiera querido escribir la conferencia que voy a ofrecerles, pero la vida tuvo otros designios y, por tanto, prácticamente voy a improvisar a partir de algunas notas que he podido tomar y de muchísimas lecturas que hace años estoy haciendo, conmovido como estoy por la extraordinaria historia de Haití, país que visité en 1997, recorriendo el camino que iluminó a Alejo Carpentier cuando en su memorable viaje de 1943 tuvo la revelación —otra palabra no es posible— de muchos secretos y realidades de nuestra América. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En rigor, como se ha dicho aquí, no vamos a conmemorar el Bicentenario de la Revolución de Haití (que comenzó en 1791, cuando el país se llamaba aún Saint-Domingue), sino su triunfo, el triunfo de esa Revolución, el cual hizo posible la independencia del país, proclamada el primero de enero de 1804, cuando sus libertadores, de la noche a la mañana, en un relámpago, le devolvieron su nombre aborigen. Creo que hasta ahora no se sabe de quién fue esta feliz idea, que se propuso borrar incluso verbalmente el atroz pasado colonial. Tales libertadores no eran aborígenes, pero tampoco europeos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran de procedencia africana, y decidieron, calibanescamente, hermanarse con la herencia de los primeros habitantes de su isla, los primeros humillados y ofendidos, los primeros oprimidos (hasta el exterminio), tras la segunda llegada a nuestras tierras de europeos: llegada que, absurdamente, fue llamada &lt;i&gt;descubrimiento&lt;/i&gt;. En 1492, las dos ciudades más pobladas del mundo se llamaban Tenochtitlan y Pekín, y según lo que sé ninguna de ellas se encontraba en Europa. De manera que llamarle &lt;i&gt;descubrimiento&lt;/i&gt; a la llegada de un grupo de europeos a un continente donde había millones de habitantes, es una aberración. En realidad, merece ser llamada un &lt;i&gt;cubrimiento&lt;/i&gt; de la historia verdadera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aquella llegada tuvo, sin duda, trascendencia, ya que hizo posible lo que el gran historiador francés Fernand Braudel llamaría la &lt;i&gt;mundialización&lt;/i&gt;, palabra que se hizo después muy conocida; hizo posible el nacimiento de la modernidad. Y esa llegada —aunque no se suele subrayar bastante— ocurrió en el Caribe, que devendría una de las grandes encrucijadas geográfico-históricas de la humanidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Revolución que condujo a la independencia de Haití, hará pronto doscientos años, fue el primer y magno acontecimiento en que el Caribe apareció del todo como actor en el planeta. Y fue el pórtico de la independencia de nuestra América. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un notable libro que publicó en 1961 sobre &lt;i&gt;Toussaint Louverture. La Revolución Francesa y el problema colonial&lt;/i&gt;, el poeta martiniqueño Aimé Césaire dijo con mucha razón que estudiar la historia de Saint-Domingue es estudiar uno de los orígenes, una de las fuentes de la actual civilización occidental. Es decir, la historia del capitalismo. Y ya en 1944, el trinitario Eric Williams, en otro libro inolvidable, &lt;i&gt;Capitalismo y esclavitud&lt;/i&gt;, había señalado el vínculo entre ambas entidades. Sin esclavitud en las Antillas, no hubiera habido capitalismo. También Marx habló de cómo era menester, incluso a fin de proceder a una explotación rentable para la burguesía del proletariado europeo, lo que él llamó la esclavitud &lt;i&gt;sans phrase&lt;/i&gt;, la esclavitud sin ambages en sitios como el Caribe. Y es que este Caribe en que estamos es imprescindible para la construcción del llamado mundo occidental. Es un mar singular el Caribe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He mencionado en varias ocasiones cómo, siendo niño, me entusiasmaba viendo las películas sobre los piratas, y cómo tardé muchos años en darme cuenta de que esos piratas, en gran medida, realizaban sus fechorías en este mar. Eran, unos, conquistadores; otros, piratas, corsarios, filibusteros, bucaneros: esclavistas todos. Criaturas de este jaez fueron los hacedores de la encantadora civilización occidental. Y sus hazañas se realizaban en las aguas en que vivimos. De ahí, entre otras cosas, la extraordinaria relevancia del Caribe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordaré solo dos ejemplos curiosos para subrayar esa relevancia. Cuando Luis XV tuvo que escoger entre dos posesiones suyas, Martinica y Canadá, escogió Martinica. Esa isla diminuta era mucho más rentable para Francia que el inmenso Canadá. Cuando los ingleses tomaron La Habana en 1762, la cambiaron en 1763 por la Florida entera; es decir, esta ciudad valía a sus ojos tanto como el extenso territorio de la Florida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso específico de Saint-Domingue, voy a presentar una cronología sumaria para hacernos idea de cómo se llegó a lo que fue después Haití. Alrededor de 1630, comenzaron los primeros establecimientos franceses en la parte occidental de la isla, colonia española llamada Santo Domingo, como se llama todavía la parte oriental de tal isla. No hay que decir que se trataba de esos caballeros a los que ya he aludido: piratas, corsarios, filibusteros, bucaneros, esclavistas, bandidos de diversa naturaleza. En 1697, por el Tratado de Ryswick, España cedió aquella parte de la isla a Francia y, a partir de ese momento, esa parte occidental fue nombrada Saint-Domingue, que en menos de un siglo se convirtió en la colonia más rica del mundo, es decir, que produjo extraordinarias ganancias a Francia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los acontecimientos memorables ocurridos en ese país a finales del siglo XVIII y principios del XIX tendrían una notable repercusión en el Caribe en general, y en Saint-Domingue en particular. Nosotros los cubanos tenemos la dicha, el honor de que un gran escritor nuestro nos ha dado versiones imaginativas e intensas de los sucesos ocurridos en Saint-Domingue (luego Haití), a raíz de la Revolución Francesa: Revolución que, como sabemos, es casi la Revolución por excelencia. Antes y después ha habido grandes revoluciones: antes, en los Países Bajos, en Inglaterra, en las Trece Colonias; después, muchísimas otras, como las de independencia en Hispanoamérica, las de Europa en 1848 y 1871, la Mexicana, la Rusa, la China, la Cubana, la Vietnamita, la Argelina, etcétera. Pero la Revolución por excelencia sigue siendo la Francesa. Y esa Revolución no podía dejar de tener grandes repercusiones en las colonias francesas en el Caribe, no solo pero particularmente en Saint-Domingue. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y decía que nosotros los cubanos tenemos el honor de que uno de nuestros mayores escritores nos ha trasladado experiencias de esas trepidaciones. Pienso, naturalmente, en Alejo Carpentier, cuyas novelas &lt;i&gt;El reino de este mundo&lt;/i&gt;, publicada en 1949, y &lt;i&gt;El Siglo de las Luces&lt;/i&gt;, publicada en 1962, son versiones dramáticas, que nos permiten conocer desde dentro —como solo el arte puede hacerlo— lo que fueron esas trepidaciones. Otro de nuestros grandes escritores, Nicolás Guillén, publicó en 1948 su fuerte y delicada &lt;i&gt;Elegía a Jacques Roumain en el cielo de Haití&lt;/i&gt;, sobre esa admirable figura de la intelectualidad y de la política haitianas, quien le decía a Nicolás en el poema: «Haití es una esponja empapada en sangre». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, es imprescindible recordar los sucesos principales de la Revolución Francesa en sus dos vertientes: lo que pudiéramos llamar la vertiente ascendente o progresista y la vertiente descendente u opresora. El 14 de julio de 1789, como sabemos de sobra, se produjo la Toma de la Bastilla, y se ha considerado esa como la fecha inicial de aquella Revolución. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 20 de agosto de ese año se emitió la &lt;i&gt;Declaración de los Derechos del Hombre y de los Ciudadanos&lt;/i&gt;. En 1791, la Asamblea francesa extendió los derechos de representación a todos los colonos. Ese año, en medida considerable provocadas por situaciones internas, por el horror de la esclavitud, que había sido naturalmente impugnada por los esclavos desde el primer momento (de la misma manera que los amerindios impugnaron desde el primer momento las distintas formas de esclavitud a que se les sometió), y además, en el caso de Saint-Domingue, por los vientos renovadores que llegaban de Francia, ese año, 1791, se producen grandes insurrecciones de esclavos en el norte de Saint-Domingue, y esto se considera el inicio de lo que iba a ser la Revolución de Saint-Domingue o, como decimos ahora, la Revolución haitiana. La ciudad Cap Français fue incendiada hasta las raíces por los esclavos, quienes habían acometido un nuevo rechazo de la opresión, rechazo que esta vez iba a convertirse en una revolución de independencia nacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En América ha habido muchísimas revueltas de esclavos. Cuando se inauguró un monumento en homenaje a una de esas revueltas en Triunvirato, en la provincia cubana de Matanzas, recuerdo la emoción con que escuché a Fidel hablar de nosotros, los descendientes de esclavos. Es decir, una de las raíces del movimiento social en nuestro continente está dada por esas revueltas de esclavos, como otra de las raíces está dada por las revueltas indígenas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1792, la monarquía francesa, Luis XVI, cae, y se proclama la República Francesa. Los jacobinos, el ala izquierda (esta división entre izquierda y derecha, que se convirtió después en clásica, procede de la Revolución Francesa, de dónde se sentaban radicales en un lado y moderados en otro); los jacobinos, digo, la izquierda de la Revolución francesa, decretan derechos políticos iguales para todos los negros libres y los mulatos; lo cual, desde luego, provoca repercusiones enormes en Saint-Domingue, donde la mayoría de la población era negra; donde existían los grandes blancos —los grandes propietarios—, los pequeños blancos —que no tenían propiedades tan vastas—, los mulatos, los negros libres y, sobre todo, los esclavos negros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre 1792 y 1793, Francia entra en guerra con Austria, Prusia, Gran Bretaña y Holanda, y se siente amenazada por España. Es un momento dramático. La Asamblea francesa envía tres representantes a Saint-Domingue: el más señalado de ellos, Sonthonax. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saint-Domingue, como se ha dicho, era una colonia riquísima, y muchos otros países querían robar esa riqueza. Sonthonax, arrinconado entre la espada y la pared, toma el 29 de agosto de 1793 una medida que la humanidad tendrá que celebrar como celebra otras fechas extraordinarias: publica el decreto de emancipación general de los esclavos en el norte de Saint-Domingue. Un hecho de esa naturaleza y de esa magnitud no había ocurrido en el mundo hasta ese momento. El 29 de agosto de 1793, repito, tendrá que ser celebrado por la humanidad como una de sus grandes fechas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No olvidemos que la guerra de independencia, por otra parte notable, de las Trece Colonias, que se inicia en 1775, que produce al año siguiente, en 1776, su magnífica&lt;i&gt;Declaración de Independencia&lt;/i&gt;, escrita por Thomas Jefferson, y que culmina en 1783 con el Tratado de Versalles cuando Inglaterra acepta la independencia de las Trece Colonias, que pasarían a llamarse los Estados Unidos de América; esta importante guerra revolucionaria que logra la independencia del primer país en América en obtenerla, deja, sin embargo, intocada la esclavitud. O sea, que aquellas hermosas palabras de la &lt;i&gt;Declaración&lt;/i&gt;, según las cuales todos los hombres habían sido creados iguales por Dios, en realidad solo se aplicaban a los blancos, y de preferencia, si no con exclusividad, a los blancos ricos y varones. En cambio, en Saint-Domingue se produjo la emancipación de los esclavos negros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerden que en aquella época las comunicaciones eran muy lentas: no había manera de comunicarse con Francia; de manera que en un momento sumamente difícil, Sonthonax, sin consultar a nadie, toma la decisión, el 29 de agosto, de decretar la emancipación de los esclavos negros en Haití. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque voy a hablar de esto después, no quiero dejar de mencionar aquí una comparación muy curiosa, hecha por un escritor notable, sobre todo un escritor de ficción pero que escribió también ensayos históricos: Juan Bosch. Hablando del Caribe, al que llama «frontera imperial», dijo Bosch que Sonthonax, el 29 de agosto de 1793, se encontraba en la misma situación en que se iba a encontrar, el 16 de abril de 1961, otro caribeño famoso, Fidel Castro. Sabiendo entonces que dentro de unas horas su país iba a ser invadido por el imperio más poderoso del momento, Fidel proclamó el carácter socialista de la Revolución cubana. Para Bosch, si Sonthonax no hubiera decretado la emancipación de los esclavos negros y Fidel no hubiera decretado el carácter socialista de la Revolución cubana, ambos hubieran sido derrotados y deshonrados. Los guió, dijo Bosch, la lógica del Caribe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese año, 1793, en Francia es muy duro; es conocido como el Año del Terror. Se produce la purga y la ejecución de muchos girondinos, pero todavía no se produce la aceptación por la Asamblea francesa de la medida que Sonthonax había tomado. Habrá que esperar hasta el 4 de febrero de 1794 para que la Asamblea francesa decrete la abolición de la esclavitud, una gran medida de esa gran Revolución. Entonces la Asamblea está dominada por los jacobinos, pero no va a estarlo por mucho tiempo más. El 28 de julio de ese año 1794 son guillotinados Robespierre, Saint Just y otros jacobinos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1795, por el Tratado de Basilea, España cede Santo Domingo a Francia. El 22 de agosto, en Francia se decreta la Constitución Thermidoriana. La Revolución Francesa comienza a cambiar de signo. Ya no es una revolución generosa, capaz de proclamar la abolición de la esclavitud; pasa a ser la revolución cautelosa primero, francamente conservadora después, que trabaja en beneficio no de la humanidad, no de los derechos del hombre, sino de una clase emergente y rapaz: la burguesía. Y la Constitución Thermidoriana es testimonio evidente de esto. El 26 de octubre se disuelve la Asamblea Nacional y en noviembre se crea el Directorio. Ese mismo año, 1795, impulsadas sobre todo por el aliento de las luchas revolucionarias que tienen lugar en Saint-Domingue, ocurren grandes rebeliones de esclavos en otros lugares del Caribe, como Cuba, como Venezuela, como varias islas de las Antillas Menores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1797, el 2 de mayo, es nombrado Gobernador General la extraordinaria figura que fue Toussaint Louverture, un hombre que había sido esclavo y llegó a ser General y a organizar un gran ejército. En 1799, Louverture ocupa el Santo Domingo que había pertenecido a España. Pero ese mismo año, Napoleón disuelve el Directorio y se convierte en el hombre fuerte de Francia. A Napoleón se le atribuye haber dicho, a propósito de su presencia en la Revolución Francesa, que había terminado la novela y había comenzado la historia; es decir, terminaban los sueños generosos que hacen que la Revolución Francesa siga siendo para nosotros un momento señero de la humanidad, y comenzaba la historia bajo el puño férreo de Napoleón, a quien volveré a referirme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 8 de julio de 1801, Toussaint Louverture proclama una nueva Constitución para Saint-Domingue. En esa Constitución, por supuesto, la esclavitud no tiene lugar. Pero ese mismo año, Napoleón envía a Saint-Domingue, con vistas a aplastar a los revolucionarios de allí, encabezados por Toussaint Louverture, a su cuñado Leclerc. Es un ejército poderosísimo el que Napoleón envía a Saint-Domingue, con el intento de aplastar a los que habían sido negros esclavos y eran en esos momentos, paradójicamente, los portadores por excelencia de los criterios de libertad, igualdad y fraternidad que habían nacido en Francia y allí habían sido traicionados. Leclerc era cuñado de Napoleón, porque estaba casado con Paulina Bonaparte, y precisamente en &lt;i&gt;El reino de este mundo&lt;/i&gt; Alejo Carpentier nos ha presentado escenas muy interesantes de Paulina Bonaparte, desnuda, recibiendo masajes de un esclavo negro, en condiciones que no pueden menos que entusiasmar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejército de Leclerc, repito, era poderosísimo. ¿Por qué Napoleón envía tal ejército a Saint-Domingue? Es que Napoleón tiene el proyecto de establecer un gran imperio colonial francés en América, que fuera desde la Luisiana —que en esos momentos se encontraba en manos francesas— hasta Saint-Domingue, riquísima, y hasta las islas colonias francesas del Caribe que eran también riquísimas. Y era menester aplastar la Revolución en Saint-Domingue para hacer realidad ese proyecto suyo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1802, el 27 de abril, Napoleón emite el decreto que restablece la esclavitud y la trata de negros en las Antillas francesas. Solo si se conoce esto, el papel que desempeñó Napoleón en el Caribe, se comprende lo que nosotros los caribeños pensamos de Napoleón. Cuando leemos a figuras progresistas, muy progresistas, de Europa haciendo el elogio de Napoleón, no podemos acompañarlos en ese elogio; y, en cambio, entendemos perfectamente que José Martí haya escrito en uno de sus &lt;i&gt;Versos libres&lt;/i&gt;, hablando de Los Inválidos, donde están los restos de Napoleón, este verso memorable: «El corso vil, el Bonaparte infame». No podemos menos que pensar eso del hombre que volvió a establecer la esclavitud en el Caribe y la trata de negros. Es una perspectiva caribeña, la misma desde la cual Alejo Carpentier escribió &lt;i&gt;El Siglo de las Luces&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He tenido discusiones con algunos amigos franceses que me han preguntado por qué Alejo presenta en &lt;i&gt;El Siglo de las Luces&lt;/i&gt; de tal manera las acciones de Napoleón. ¿Y cómo las va a presentar? ¿Cómo podemos presentar nosotros los caribeños a una figura que restablece la esclavitud, abolida por la Revolución Francesa en ascenso y restablecida por la Revolución Francesa en su etapa conservadora? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desgraciadamente, el 6 de mayo de ese año 1802, Toussaint Louverture, engañado, acepta las propuestas de Leclerc —en cierta forma se rinde ante él— y es enviado el 7 de junio a Francia, donde es encarcelado en el Fuerte de Joux. En 1803, el 7 de abril, en ese Fuerte morirá Toussaint Louverture, ignorando lo que estaba ocurriendo y por supuesto lo que iba a ocurrir como consecuencia de sus hazañas. Ese año 1803, en cumplimiento del decreto napoleónico, la esclavitud es restablecida en las colonias francesas, lo que hace que muchos dirigentes político-militares de Saint-Domingue que habían vacilado pensando que Leclerc llevaba proyectos de independencia a Saint-Domingue, comprenden que ello era completamente falso, que lo que llevaba eran proyectos para restablecer la esclavitud. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leclerc murió de resultas de una enfermedad tropical, y la versión oficial de Occidente, es decir, del capitalismo, es que fueron las enfermedades tropicales las que vencieron a las tropas francesas, pero la realidad monda y lironda es que fueron los ex esclavos los que las derrotaron en 1803. De manera que cuando no queda más remedio que aceptar por la historia oficial europea que las tropas napoleónicas fueron vencidas en España y en Rusia —como se sabe de sobra—, se suele callar que antes que en España y Rusia las tropas napoleónicas fueron vencidas en el Caribe; fueron vencidas en Saint-Domingue, y no por los mosquitos, sino por los ex esclavos. Los mosquitos hicieron su parte —bienvenida sea—, pero fueron los ex esclavos, los generales que habían sido esclavos y habían crecido hasta ser generales, los que vencieron a las tropas de Leclerc. O sea, que esa forma extrema que representaba Napoleón del Occidente tuvo que morder el polvo de la derrota antes que en España y Rusia, en el Caribe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De resultas de esa derrota de las tropas francesas, el primero de enero de 1804 se proclama la independencia de lo que ya no se iba a llamar más Saint-Domingue, sino que, como dije hace poco, de la noche a la mañana, en un relámpago, volvió a llamarse Haití, como se llamaba originalmente el país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean Jacques Dessalines, quien tras la muerte de Louverture llega a ser el General en Jefe de las tropas independentistas, tenía un secretario muy singular, llamado Boisrond Tonnerre. Parece que al nacer, se produjo una tormenta, quizá un ciclón gigantesco —“tonnerre” es un trueno—, y el padre decidió incluir ese trueno en su nombre. Fue una figura interesantísima y muy discutida. A mí me apasiona mucho. Él fue secretario de Dessalines y escribió la proclama de la independencia de Haití y también el discurso que a continuación de la proclama dio a conocer, como General en Jefe, Dessalines. He traducido del francés en que se escribieron ambos textos. Helos aquí:  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;color:#444444;"&gt;&lt;i&gt;EJÉRCITO INDÍGENA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;Proclamación de la independencia de Haití&lt;/b&gt;&lt;i&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Libertad o muerte &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;AÑO PRIMERO DE LA INDEPENDENCIA&lt;/b&gt;&lt;i&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, primero de enero de mil ochocientos cuatro, el general en jefe del ejército indígena, acompañado de los generales, jefes del ejército, convocados al efecto de tomar las medidas que deben tender a la felicidad del país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de haber hecho conocer a los generales reunidos sus verdaderas intenciones de asegurar para siempre a los indígenas de Haití un gobierno estable, objeto de su más viva solicitud; lo que él ha hecho por medio de un discurso que tiende a hacer conocer a las potencias extranjeras la resolución de hacer al país independiente, y de disfrutar de una libertad consagrada por la sangre del pueblo de esta isla; y después de haber recogido los pareceres, ha pedido que cada uno de los generales reunidos pronunciara el juramento de renunciar para siempre a Francia, de morir antes que vivir bajo su dominación, y de combatir hasta el último suspiro por la independencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los generales, penetrados de estos principios sagrados, después de haber dado con una voz unánime su adhesión al proyecto bien manifiesto de la independencia, han jurado todos ante la posteridad, ante el universo entero, renunciar para siempre a Francia y morir antes que vivir bajo su dominación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hecho en Gonaïves, este 1ro. de enero de 1804, y el primer día de la Independencia de Haití. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Firman: Dessalines, general en jefe; Christophe, Petion, Clervaux, Geffrard, Vernet, Gabart, generales de división; P.Romain, E. Gerin, F. Capoix, Daut, Jean-Louis Frrançois, Ferou, Cange, L. Bazelais, Magloire Ambroise, J. J. Herne, Toussaint Brave, Yayou, generales de brigada; Bonnet, F. Papalier, Morelly, Chevalier, Marion, ayudantes-generales; Magny, Roux, jefes-de-brigada; Charairon, B. Loret, Quene, Markajoux, Dupuy Carbonne, Diaquoi el mayor, J. Raphael, Malet, Derenon-Court, oficiales del ejército; y Boisrond-Tonerre, secretario.  &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;color:#444444;"&gt;Y, de inmediato, el discurso de Dessalines:  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;color:#444444;"&gt;&lt;b&gt;El General en jefe al pueblo de Haití &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudadanos: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No basta con haber expulsado de nuestro país a los bárbaros que lo han ensangrentado durante dos siglos; no basta con haber puesto freno a las facciones siempre renacientes que se burlaban, unas tras otra, del fantasma de libertad que Francia colocaba ante vuestros ojos; es necesario, por medio de un acto último de autoridad nacional, asegurar para siempre el imperio de la libertad en el país que nos vio nacer; es necesario arrancar al gobierno inhumano que mantiene desde hace tanto tiempo a nuestros espíritus en el letargo más humillante, toda esperanza de dominarnos; es necesario, en fin, vivir independientes o morir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Independencia o muerte… Que estas palabras sagradas nos vinculen, y sean señal de combates y de nuestra reunión. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(De manera que nuestra expresión “Patria o Muerte” tiene antecedentes muy evidentes en el caso haitiano.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Ciudadanos, mis compatriotas, he reunido en este día solemne a estos valientes militares, que, a punto de recoger los últimos suspiros de la libertad, prodigaron su sangre para salvarla; estos generales que han guiado vuestros esfuerzos contra la tiranía, no han hecho aún bastante por vuestra felicidad. El nombre francés lugubra todavía nuestra tierra.&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Boisrond Tonnerre inventó la palabra “lugubrar”: en francés, &lt;i&gt;lugubrer&lt;/i&gt;. Él era no solo un revolucionario de ideas, sino un revolucionario verbal, y he dejado así la expresión: «el nombre francés lugubra todavía nuestra tierra». Otras traducciones dicen “oscurece”. Hay que dejar “lugubrar”.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Aquí todo trae el recuerdo de ese pueblo bárbaro: nuestras leyes, nuestras costumbres, nuestras ciudades, todo lleva aún el sello francés; ¿qué digo? hay aún franceses en nuestra isla, y vosotros os creéis libres e independientes de esa república que ha combatido a todas las naciones, es cierto, pero que jamás ha vencido a los que han querido ser libres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y bien!, víctimas durante catorce años de nuestra credulidad y nuestra indulgencia, vencidos, no por ejércitos franceses sino por la triste elocuencia de las proclamas de sus agentes; ¿cuándo dejaremos de respirar su mismo aire? ¿Qué tenemos de común con ese pueblo verdugo? Su crueldad comparada con nuestra patente moderación; su color con el nuestro; la extensión de los mares que nos separan, nuestro clima vengador, nos dicen suficientemente que ellos no son nuestros hermanos, que no lo devendrán jamás, y que si encuentran asilo entre nosotros, seguirán siendo los maquinadores de nuestros problemas y de nuestras divisiones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudadanos indígenas, hombres, mujeres, niños, pasead la mirada sobre todas las partes de esta isla; buscad en ella vosotros a vuestras esposas, vosotras a vuestros maridos, vosotras a vuestros hermanos, vosotros a vuestras hermanas, ¿qué digo?, ¡buscad allí a vuestros niños, vuestros niños de pecho! ¿En qué se han transformado?… Me estremezco al decirlo… En presa de esos cuervos. En lugar de estas víctimas dignas de atención, vuestro ojo consternado no percibe más que a sus asesinos, más que a los tigres todavía ahítos de sangre, y vuestra culpable lentitud para vengarlos. ¿Qué esperáis para apaciguar sus manes?; pensad que habéis querido que vuestros restos reposaran junto a los de vuestros padres, en el momento en que abatisteis la tiranía; ¿bajaréis a la tumba sin haberlos vengado? No, sus osamentas rechazarían a las vuestras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vosotros, hombres invalorables, generales intrépidos que, insensibles a las propias desgracias, habéis resucitado la libertad prodigándole toda vuestra sangre, sabed que nada habéis hecho si no dais a las naciones un ejemplo terrible, pero justo, de la venganza que debe ejercer un pueblo orgulloso de haber recobrado su libertad, y celoso de mantenerla… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que tiemblen al abordar los franceses nuestras costas, si no por el recuerdo de las crueldades que en ellas han ejercido, al menos por nuestra terrible resolución, que tomaremos, de condenar a muerte a quien, nacido francés, ose hollar con su planta sacrílega el territorio de la libertad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos osado ser libres, osemos serlo por nosotros mismos y para nosotros mismos; imitemos al niño que crece: su propio peso rompe los andadores que se tornan inútiles y traban su marcha. ¿Qué pueblo ha combatido por nosotros? ¿Qué pueblo quisiera recoger los frutos de nuestros trabajos? ¿Y qué absurdo deshonroso es el de vencer para ser esclavos? ¡Esclavos!… Dejemos a los franceses este epíteto calificativo: han vencido para dejar de ser libres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marchemos sobre otras huellas, imitemos a los pueblos que, llevando su celo hasta el porvenir, y temiendo dejar a la posteridad el ejemplo de la cobardía, han preferido ser exterminados antes que borrados del concierto de las naciones libres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú, pueblo demasiado tiempo infortunado, testigo del juramento que pronunciamos, recuerda que conté con tu constancia y tu coraje cuando me lancé a la carrera de la libertad para combatir el despotismo y la tiranía contra los cuales tú luchaste desde hace catorce años; recuerda que todo lo sacrifiqué para correr en tu defensa: padres, hijos, fortuna, y que ahora mi única riqueza es tu libertad; mi nombre llena de horror a todos los pueblos que desean la esclavitud, y los déspotas y los tiranos no lo pronuncian sin maldecir el día que me vio nacer; y si alguna vez rehusaras o murmuraras de las leyes que el genio que vela por tus destinos me dictará para tu bienestar, merecerías la suerte de los pueblos ingratos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lejos de mí esta horrible idea; tú serás el sostén de la libertad que amas, el apoyo del jefe que te conduce. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presta pues el juramento de vivir libre e independiente, y de preferir la muerte a todo lo que tendería a volverte al yugo. Jura en fin perseguir para siempre a los traidores y a los enemigos de la independencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean-Jacques Dessalines&lt;/i&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;color:#444444;"&gt;Después de la derrota de Leclerc, Napoleón vio hecho trizas su proyecto de imperio colonial francés en América, y decidió, contrariando lo que había acordado con España —cuando España cedió a Francia la Luisiana—, vender la Luisiana, que era un territorio enorme, a los Estados Unidos, con una condición, una pequeña condición: que el Gobierno de los EE. UU. se sumara al Gobierno francés en el terrible bloqueo que Napoleón iba a imponer a Haití. No tengo que decirles que el Gobierno de los EE. UU. aceptó jubiloso la propuesta —parece que los bloqueos son muy atractivos para los gobiernos de ese país—, y se sumaron al bloqueo que Napoleón le hizo a Haití. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre este punto hay unas páginas que les recomiendo vivamente en el libro de un gran historiador cubano, Ramiro Guerra —un historiador conservador, no es un historiador radical, no es un historiador de izquierda, no es un historiador jacobino—. El libro se llama &lt;i&gt;La expansión territorial de los Estados Unidos a expensas de España y de los países hispanoamericanos&lt;/i&gt;. Ese libro se publicó en Madrid en 1935, porque Ramiro Guerra estaba en el destierro. Había sido ministro de la Presidencia de Machado, un presidente tiránico de Cuba, y tuvo que abandonar Cuba, a la caída de Machado, en 1933, en el mismo avión en que el tirano se fue para las Bahamas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paradójicamente, este hombre que tenía ese cargo tan poco honorable era, sin embargo, un hombre honrado. Era un hombre que no robaba y, desde luego, no mataba. Y, además, era un nacionalista y, por tanto, enemigo de la expansión imperialista de los EE. UU. Y ese libro que tuvo que escribir en el destierro es un libro que fue fundamental para muchísimos revolucionarios cubanos, como lo había sido ya otro que escribió y publicó siendo ministro de Machado; un libro excelente publicado en 1927, sin el cual no es dable entender a Cuba, que se llama &lt;i&gt;Azúcar y población en las Antillas&lt;/i&gt;. Se daba la paradoja de que este libro era una obra de cabecera de los revolucionarios cubanos más radicales que luchaban contra Machado. Es un libro que muestra cómo el latifundio hizo un daño fatal a países de las pequeñas Antillas, y Cuba estaba condenada a un destino similar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminaré mencionando otros libros esenciales sobre el Caribe, en los cuales Haití desempeña un papel fundamental. Uno es de un autor cubano que conocí y quise mucho. Llegó a ser colaborador nuestro en la Casa de las Américas, y se llamó José Luciano Franco. José Luciano publicó tres tomos sobre el tema &lt;i&gt;La batalla por el dominio del Caribe y el Golfo de México&lt;/i&gt;. El tomo III de esa obra se llama &lt;i&gt;Historia de la Revolución de Haití&lt;/i&gt;, y se publicó en 1966. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otros dos libros que quiero mencionar son un caso singular en la historia intelectual, pues se publicaron el mismo año (1970), sobre el mismo tema y prácticamente con igual título. Uno es de Juan Bosch, ilustre dominicano, gran conocedor de Cuba, donde había vivido exiliado muchísimo tiempo, al punto de que se casó con una cubana, y los cubanos, la realidad, lo consideramos bastante cubano: los dominicanos tienen todo el derecho del mundo a sentirse orgullosos de Juan, pero por lo menos un pedacito suyo se quedó con nosotros. Y el autor del otro libro fue el destacado intelectual de Trinidad y Tobago Eric Williams, de quien ya mencioné su obra &lt;i&gt;Capitalismo y esclavitud&lt;/i&gt;. Lo curioso, lo extraordinario es que ambos libros son las primeras historias orgánicas del Caribe, y se llaman, uno, &lt;i&gt;De Cristóbal Colón a Fidel Castro. El Caribe, frontera imperial&lt;/i&gt;; y otro, &lt;i&gt;De Colón a Castro. La historia del Caribe 1492-1969&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vuelvo a decir: no se entiende el Caribe, no se entiende Haití, no se entiende Cuba sin la lectura de libros de esta naturaleza. [1] Añado que ninguno de estos autores era comunista, o sea, tales libros pueden ser leídos sin temor de ser contagiados por el virus del comunismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Revolución cubana tiene la desdicha de que es juzgada por una cantidad enorme de analfabetos funcionales que emiten juicios precipitados sobre nosotros. No han leído a José Martí, por supuesto, ni a Ramiro Guerra, ni a Juan Bosch, ni a Eric Williams, ni a José Luciano Franco. Han leído los periódicos donde se dicen vergonzosas mentiras y, naturalmente, así no se puede entender ni la Revolución haitiana ni la Revolución cubana ni nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y termino recordando que un gran autor, también de Trinidad, que por cierto fue maestro de Eric Williams —como Aimé Césaire fue maestro de Édouard Glissant y de Frantz Fanon—, C.L.R. James, había publicado en 1938 un libro fundamental, que se llama &lt;i&gt;Los jacobinos negros&lt;/i&gt;. Él entendía que Toussaint Louverture era un jacobino negro que tomó en serio lo que los jacobinos franceses habían dicho y lo que Napoleón iba a traicionar; tomó en serio &lt;i&gt;libertad, igualdad y fraternidad&lt;/i&gt;, y peleó y murió fiel a esos criterios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente, cuando el libro de James se republicó en EE. UU., en 1963, le añadió un epílogo, y ese epílogo estoy seguro de que dio la idea a Bosch y a Williams del título de sus libros, porque el epílogo se llama «De Toussaint Louverture a Fidel Castro» [2]; es decir, es James el primero que muestra orgánicamente esa unidad del Caribe que en lo más antiguo se remite a la llegada de Colón, cuya importancia no se puede negar aunque no es dable regalarle que sea un descubrimiento; y en lo revolucionario, en lo germinativo, en lo que el Caribe tiene de actor y no simplemente de testigo o de criatura que padece, comienza con la Revolución de Saint-Domingue y llega hasta nuestros días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos, por tanto, el deber moral, el deber histórico, el deber elemental de reconocer la inmensa trascendencia de la Revolución de Saint-Domingue y de la independencia de Haití que vamos a celebrar jubilosamente el próximo primero de enero, el mismo día en que vamos a celebrar un aniversario de la Revolución cubana. ¡Qué hecho tan curioso! El primero de enero de 1804 y el primero de enero de 1959 se inauguran dos independencias esenciales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que quería decirles como forma de demostrar por qué tenemos tal simpatía, tal gratitud y tal deuda con el pueblo fundador de Haití. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------&lt;wbr&gt;-- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Versión de la conferencia magistral pronunciada en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas el viernes 26 de septiembre de 2003, al constituirse, en acto oficial, la Comisión Nacional —presidida el Dr. Armando Hart— encargada de organizar el programa de celebraciones para conmemorar la Independencia de Haití en su Bicentenario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Notas: &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Hay ediciones cubanas de varias de estas obras ya clásicas, a saber: Aimé Césaire: &lt;i&gt;Toussaint Louverture. La Revolución Francesa y el problema colonial&lt;/i&gt;. Prefacio de Charles André Julien. La Habana, Instituto del Libro, 1967. Juan Bosch: &lt;i&gt;De Cristóbal Colón a Fidel Castro. El Caribe, frontera imperial&lt;/i&gt;. La Habana, Casa de las Américas, 1981. Ramiro Guerra: &lt;i&gt;Azúcar y población en las Antillas&lt;/i&gt;. Pról. de Manuel Moreno Fraginals. Cuarta edición. La Habana, Ciencias Sociales, 1970. Ramiro Guerra: &lt;i&gt;La expansión territorial de los Estados Unidos a expensas de España y de los países hispanoamericanos&lt;/i&gt;, La Habana, Consejo Nacional de Universidades, 1964. Eric Williams:&lt;i&gt;Capitalismo y esclavitud&lt;/i&gt;. Tr. de Daniel Rey Díaz y Francisco Ángel Gómez. La Habana, Ciencias Sociales, 1975. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. El epílogo, traducido por Adelaida de Juan y por mí al español, se publicó casi completo en &lt;i&gt;Casa de las Américas&lt;/i&gt;, No. 91, julio-agosto de 1975. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;color:#444444;"&gt;Tomado de &lt;i&gt;La Ventana&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-4543884684358485366?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='https://mail.google.com/mail/?ui=2&amp;ik=e1328437db&amp;view=att&amp;th=126b940764f1f493&amp;attid=0.1&amp;disp=vah&amp;zw' title='Haití. Discurso de Retamar'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/4543884684358485366/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=4543884684358485366' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/4543884684358485366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/4543884684358485366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2010/02/haiti-discurso-de-retamar.html' title='Haití. Discurso de Retamar'/><author><name>JL Briz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_cWjm9L6ta-o/SdXdrr_MklI/AAAAAAAACKY/r3y5hx5W0PQ/S220/BrizGmail.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-1878154554840534624</id><published>2007-03-04T17:56:00.000+01:00</published><updated>2007-03-04T17:57:23.041+01:00</updated><title type='text'>Álvaro en Brasil, Fotos Marzo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align:center;width:194px;font-family:arial,sans-serif;font-size:83%"&gt;&lt;div style="height:194px;background:url(http://picasaweb.google.com/f/img/transparent_album_background.gif) no-repeat left"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.es/alvalemany/BrasilMarzo"&gt;&lt;img src="http://lh4.google.es/image/alvalemany/Rer5MnLUzXE/AAAAAAAAACY/-79qbJBLgFc/s160-c/BrasilMarzo.jpg" width="160" height="160" style="border:none;padding:0px;margin-top:16px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.es/alvalemany/BrasilMarzo"&gt;&lt;div style="color:#4D4D4D;font-weight:bold;text-decoration:none;"&gt;Brasil, Marzo&lt;/div&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color:#808080"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-1878154554840534624?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/1878154554840534624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=1878154554840534624' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/1878154554840534624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/1878154554840534624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2007/03/lvaro-en-brasil-fotos-marzo.html' title='Álvaro en Brasil, Fotos Marzo'/><author><name>JL Briz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_cWjm9L6ta-o/SdXdrr_MklI/AAAAAAAACKY/r3y5hx5W0PQ/S220/BrizGmail.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-1886254158899355851</id><published>2007-03-01T19:27:00.000+01:00</published><updated>2007-03-01T19:44:20.056+01:00</updated><title type='text'>Álvaro en Brasil</title><content type='html'>&lt;div style="text-align:center;width:194px;font-family:arial,sans-serif;font-size:83%"&gt;&lt;div style="height:194px;background:url(http://picasaweb.google.com/f/img/transparent_album_background.gif) no-repeat left"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.es/alvalemany/BrasilFebrero"&gt;&lt;img src="http://lh3.google.es/image/alvalemany/ReYDyJZF8wE/AAAAAAAAAB0/gUAaw_NfIcU/s160-c/BrasilFebrero.jpg" width="160" height="160" style="border:none;padding:0px;margin-top:16px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.es/alvalemany/BrasilFebrero"&gt;&lt;div style="color:#4D4D4D;font-weight:bold;text-decoration:none;"&gt;Brasil, Febrero&lt;/div&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color:#808080"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-1886254158899355851?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/1886254158899355851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=1886254158899355851' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/1886254158899355851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/1886254158899355851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2007/03/lvaro-en-brasil.html' title='Álvaro en Brasil'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-6660535988547858754</id><published>2007-02-02T10:14:00.000+01:00</published><updated>2007-02-02T10:16:31.236+01:00</updated><title type='text'>Dolores Aleixandre - La Herencia de las Matriarcas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;MUJERES CON ESPÍRITU EN EL TERCER MILENIO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;LA HERENCIA DE LAS MATRIARCAS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt;Dolores Aleixandre RSCJ&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Como punto de partida, os propongo un viaje interior que nos traslade a la cueva de Makpelá, la propiedad que compró Abraham por 400 siclos de plata a de Efrón el hitita para enterrar a Sara, su mujer (Gn 23). También están enterradas allí Rebeca y Lía, no Raquel que murió cerca de Efrata, hoy Belén, y yace bajo una estela que señala el lugar de su sepultura ( Gen 35,19). Estamos sentadas a la sombra de las encinas que rodean la cueva y nos disponemos a abrir juntas el legado que nos han dejado aquellas cuatro mujeres que edificaron la casa de Israel. Les dejamos la palabra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;La herencia de Sara&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Me alegra reunirme con vosotras en este lugar cargado de memoria e intuyo que lo primero que esperáis heredar de mí es &lt;b&gt;la risa&lt;/b&gt; y por supuesto que os la dejo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aunque quiero también explicaros sus ventajas y sus límites.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Cuando me asomé con curiosidad a la entrada de mi tienda en Mambré y escuché que iba a tener un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hijo, me eché a reír&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pensando para mis&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;adentros:&lt;i&gt; «Estando ya gastada ¿voy a sentir placer con un marido tan viejo?”&lt;/i&gt; (Gn 18,12). Era mi manera de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;posicionarme ante la esterilidad que había llenado mi vida de amargura y como la sabía ya sin remedio, me reí con incredulidad y escepticismo. A lo largo de mi vida muchas curanderas me habían recetado bebedizos y pócimas milagrosas asegurándome la fecundidad, pero nada había sido eficaz para remediar mi esterilidad. Conocía ya los límites de mi vejez y de la de Abraham y sabía que todo estaba perdido. Preferí reírme a lamentarme y mi risa procedía de una lucidez despierta y consciente.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Cuando os veo a vosotras, mujeres del tercer milenio, pienso que no os viene mal heredar algo de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lucidez de mi risa: estáis atravesando una transición importante, un cambio real de época en medio de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tensiones dramáticas y es importante que seáis conscientes de ello. Sois la primera generación de una civilización planetaria pero dividida entre quienes comen y quienes son comidos y esa realidad injusta exige ser asumida como primer dato de verdad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por eso el primer reto que está ante vosotras es el de quitaros la venda de los ojos y tener la «audacia de saber”.&lt;a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;Para seros sincera, os diré que no me extraña que el desánimo y el escepticismo se apoderen a veces de vosotras. Y más cuando, en medio de ese contexto generalizado de injusticia, la realidad eclesial no contribuye mucho a levantar el ánimo. Hago mío el poema de uno de vuestros teólogos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es un sin sentido, dice la razón, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;que en la Iglesia sólo varones solteros &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;puedan ser ordenados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Los argumentos teológicos cojean de lo lindo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es una desgracia, dice el cálculo, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;que el movimiento reformador del último Concilio &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;se esté frenando&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;y así se dificulte innecesariamente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;el caminar de la Iglesia en este tercer milenio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dolor, dice el miedo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;pues parece que la Iglesia en los países del Norte está perdiendo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;su juventud y su futuro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es una ilusión, dice el juicio, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;que los hombres un día se pronuncien de lleno &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;por el Sermón de la Montaña&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;y hagan así que la tierra venga a ser la parábola &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;del Reino de Dios&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es ridículo, dice el pundonor, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;que más de dos mil quinientas Iglesias locales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;dejen que una central romana las trate como niñas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;y no insistan con más coraje&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;en el derecho teológicamente fundado &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;de una variedad en la unidad &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;y en que a esa unidad y variedad &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;se les dé una forma estructural&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es una ligereza, dice la precaución, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;que hoy en la Iglesia cada una de las Iglesias locales &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;quiera hacer y deshacer a su antojo; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;que tengamos un pluralismo casi desorbitado &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;de teologías, creencias, éticas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;y usos litúrgicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;¡Qué poco falta para que se rompa la unidad católica!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es imposible, dice la experiencia, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;que las ricas Iglesias de occidente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;se conviertan libremente a la pobreza del Evangelio &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;y movidas por la amistad y la simpatía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;para con las Iglesias pobres del Sur &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;hagan también suyo el estilo de vida &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36.85pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;de las Bienaventuranzas&lt;a style="" href="#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Tengo que decir que el poema no está completo y que va repitiendo una y otra vez: &lt;i&gt;Es lo que es, dice el amor&lt;/i&gt; . Y yo me uno también ahora a esa confesión esperanzado aunque reconozco que hubo un tiempo en que vivía refugiada en la convicción de que ante mi esterilidad &lt;span style="letter-spacing: -0.15pt;"&gt;“nada se podía hacer” y &lt;/span&gt;no supe llegar directamente a ese amor. Pero el Santo, bendito sea, me visitó y su pregunta cuestionó mi amarga impotencia y mi resignación ante lo inevitable: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;¿Por qué se ha reído Sara?¿Acaso hay algo imposible para Dios?&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Esa fue la pregunta inquietante que atravesó mi alma aquella tarde calurosa en el encinar de Mambré. Tuve miedo, no porque me sintiera amenazada, sino porque sabía que aquellas palabras me empujaban fuera de mi&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; incredulidad y de mi desánimo, me sacaban del horizonte estrecho de mis propios límites y me invitaban a adentrarme en una tierra para mí desconocida: la de una fe y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una esperanza a las que no estaba acostumbrada.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Cuenta un &lt;i&gt;midrash&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que Abraham, mi esposo, le dijo al Señor: “He visto escrito en las estrellas que no tendré hijos”. Pero el Señor le dijo: “Sal de tu horóscopo, Abraham, sitúate por encima de los cielos y por encima del sol...”&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt; &lt;a style="" href="#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Sentí que esas palabras también estaban dirigidas a mí: -&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sal de la tierra de tu escepticismo y de tu desánimo, Sara, ve más allá de las constataciones de tu lucidez, recuerda que allí donde terminan tus posibilidades, empiezan las de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 13.2pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Por eso os dejo en herencia esa llamada apremiante a explorar qué significa para vosotras hoy esa afirmación de que &lt;i&gt;"no hay nada imposible para Dios"&lt;/i&gt; . ¿No será la convocatoria a vivir una &lt;b&gt;&lt;i&gt;esperan­za absoluta&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;a style="" href="#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;?&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;¿No será frecuentar los lugares en los que arraiga? García Roca llama a esos lugares "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;" lang="ES-TRAD"&gt;las experiencias humanas de muerte en medio de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vida, de abandono en medio de la abundancia, de soledad en medio de la comunicación, de pobreza en medio de la prosperidad, de las penalidades en medio de la buena suerte. Esas situaciones límite que irrumpen en lo cotidiano las que rompen inercias, despiertan todo aquello que está dormido y generan discursos y prácticas esperanzadas. En ellas se nos muestra aquello que necesita ser recreado desde las víctimas, la necesidad imperiosa de confiar en alguien y de esperar algo. El tejido de la esperanza se construye con materiales elaborados desde el sufrimiento de las víctimas y tiene un alcance universal ya que, si ellas han podido y sabido esperar, todos podemos hacerlo. Si la esperanza se nos ha dado para intentar caminar, es a los caminantes y no a los instalados a donde hay que dirigir la mirada para preguntar cómo esperan y cómo desesperan, en quién confían y a quién temen" &lt;/span&gt;&lt;a style="" href="#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;.&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y junto a esa herencia de esperanza, os dejo también&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; el tesoro de un nombre para Dios que Él mismo quiso revelarme, no con palabras, sino a través de la realidad misma de mi vida. Y permitidme que os diga que estoy orgullosa de haber sido la primera teóloga (debería ser vuestra presidenta honorífica y perpetua...) cuando dije al nacer Isaac: &lt;i&gt;Dios me ha hecho reír&lt;/i&gt; &lt;i&gt;y los que lo oigan reirán conmigo (Gen 21,6)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Al pensar así de Dios, estaba reconociendo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;que, finalmente, había sido Él quien había&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reído el último y con ello estaba poniendo, sin saberlo, los fundamentos para una teología de la esperanza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Con la debida modestia tengo que añadir que Kart Rahner ha necesitado muchas más palabras, y en alemán,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para decir lo mismo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent3"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;“Desde el centro del mundo, en el que Él se adentró al morir, construyen las nuevas fuerzas una tierra transfigurada. En lo más profundo, la realidad ya ha sido vencida la banalidad, el pecado y la muerte pero se requiere todavía el pequeño tiempo que llamamos la historia después de Cristo hasta que en todas partes, y no solo en su cuerpo, se deje ver lo que ya ha acontecido realmente. Porque Él no comenzó a salvar, a curar, a transfigurar el mundo en los síntomas de la superficie sino en las raíces más internas, nosotros, gentes de la superficie, pensamos que no ha pasado nada. Porque aún siguen corriendo las aguas del sufrimiento y de la culpa suponemos que aún no ha sido vencido el manantial del que brotan. Porque la maldad sigue trazando arrugas en el rostro de la tierra, deducimos que en el corazón más profundo de la realidad ha muerto el amor. Pero todo es apariencia, aunque la tomemos por la realidad de la vida. Resucitado, está en el esfuerzo anónimo de todas las criaturas que, sin saberlo, se esfuerzan por participar en la glorificación de su cuerpo. Está en cada lágrima y en cada muerte como el júbilo y la vida escondidos que vencen cuando parecen morir. Por eso nosotros, hijos de esta tierra, tenemos que amarla. Aunque sea todavía terrible y nos torture con su penuria y su sometimiento a la muerte” (K. Rahner).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Por ese tipo de esperanza rendida y a la vez activa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tendréis que transitar si pretendéis ser mujeres con Espíritu en el tercer milenio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -206.85pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; color: red;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Un último legado que os confío y que tendréis que administrar con audacia y prudencia por lo infrecuente de su presencia en la teología: el recuerdo de que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el verbo &lt;i&gt;sa`aq&lt;/i&gt;, además de reír,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;significa también “danzar” y para invitaros a que os adentréis en esa &lt;b&gt;danza&lt;/b&gt;, tomo prestadas las palabras de Rumi, aunque a mí me separan de él dos milenios y a vosotras siete siglos: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 27.35pt 0.0001pt 70.8pt; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 27.35pt 0.0001pt 70.8pt; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¡Oh, ven! Eres el ciprés erguido&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 26.4pt 0.0001pt 70.8pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;en el jardín florecido de la ronda vertiginosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 61.65pt 0.0001pt 35.4pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 61.65pt 0.0001pt 35.4pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¡Oh ven, porque no ha habido nunca&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 60.7pt 0.0001pt 71.05pt; text-align: justify; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;ni habrá nadie como tú!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 60.7pt 0.0001pt 71.05pt; text-align: justify; line-height: 9.1pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 50.85pt 0.0001pt 71.25pt; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¡Posees miles de estrellas de Venus&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 49.9pt 0.0001pt 71.25pt; text-align: justify; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;en el torbellino giratorio de los cielos!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 10.8pt 0.0001pt 34.9pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 10.3pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 10.8pt 0.0001pt 34.9pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 10.3pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¡La ronda celestial canta tus alabanzas y su gratitud&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 9.8pt 0.0001pt 70.3pt; text-align: justify; line-height: 10.3pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;con cientos de lenguas elocuentes!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 9.8pt 0.0001pt 70.3pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 43.9pt 0.0001pt 67.9pt; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Trataré de traducir una palabra o dos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 42.95pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;del lenguaje secreto de la danza cósmica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 42.95pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 42.95pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Porque cuando entras en la danza&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 75.1pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;abandonas ambos mundos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 75.1pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 21.1pt 0.0001pt 67.9pt; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;y más allá de estos dos mundos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 20.15pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;está el universo infinito de la ronda vertiginosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 60.2pt 0.0001pt 32.5pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 60.2pt 0.0001pt 32.5pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La excelsa bóveda de la séptima esfera&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 59.25pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;parece inaccesible,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 59.25pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0.95pt 0.0001pt 67.65pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;y, sin embargo, mucho más allá de esta bóveda sublime&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 67.65pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;se levanta la escala de la ronda vertiginosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 67.65pt; text-align: justify; line-height: 4.3pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 46.3pt 0.0001pt 67.45pt; text-align: justify; line-height: 8.85pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;\&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 47.25pt 0.0001pt 67.45pt; line-height: 8.85pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Todo lo que existe, es sólo Él,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 46.3pt 0.0001pt 67.45pt; text-align: justify; line-height: 8.85pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;y hacia allí se dirigen tus pasos de baile.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 18.45pt 0.0001pt 69.6pt; text-align: justify; line-height: 10.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0.95pt 0.0001pt 67.45pt; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El torbellino de la ronda, ya ves, te pertenece, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0.95pt 0.0001pt 67.45pt; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;y tú perteneces al torbellino de la ronda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0.95pt 0.0001pt 68.65pt; text-align: center; line-height: 9.8pt;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 9.1pt 0.0001pt 68.4pt; text-align: justify; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿Qué puedo hacer cuando el Amor aparece&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 8.15pt 0.0001pt 68.4pt; text-align: justify; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;y clava su garra alrededor de mi cuello?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 8.15pt 0.0001pt 68.4pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 27.1pt 0.0001pt 68.4pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¡La tomo, y la coloco sobre mi pecho,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 26.15pt 0.0001pt 68.4pt; text-align: justify; line-height: 9.6pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;y la arrastro hacia la danza!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 29.5pt; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 29.5pt 0.0001pt 67.9pt; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y cuando el pecho de los átomos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 28.55pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 9.8pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;relumbra con el resplandor del sol,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 28.55pt 0.0001pt 67.9pt; text-align: justify; line-height: 8.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 12.45pt 0.0001pt 67.45pt; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;todos entran en la danza, la danza,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 11.5pt 0.0001pt 67.45pt; text-align: justify; line-height: 9.35pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;             &lt;/span&gt;y no se quejan de su ronda vertiginosa&lt;a style="" href="#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 18.45pt 0.0001pt 2.15pt; text-align: justify; line-height: 10.05pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Os deseo de todo corazón que seáis mujeres arrastradas por el torbellino de la danza de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; color: red;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La herencia de Rebeca &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="background: white none repeat scroll 0%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;Quizá os sorprenda escuchar que la herencia más valiosa que pretendo dejaros es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mi familiaridad con el Señor, mi costumbre de acudir a Él también en aquel momento critico de mi vida en que me quedé embarazada y los gemelos que llevaba en mi vientre se agitaban violentamente dentro de mí. &lt;i&gt;En estas condiciones ¿vale la pena vivir?” &lt;/i&gt;pensé (Gn 25,22). Y me fui en busca del Dios que empezaba a conocer en el clan de mi esposo Isaac. Aún no sabía mucho de él porque yo venía de adorar a los dioses de Aram Naharayim, pero acudí al que llamaban El Sadday llena de confianza y segura de que iba a prestarme atención y darme una respuesta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="background: white none repeat scroll 0%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;Y mi legado para vosotras es el de frecuentar el trato con el Señor sin perder nunca el contacto con él. Haced de la búsqueda constante de su Rostro y su Palabra vuestra actividad más habitual y cotidiana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para que se &lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;os va haciendo connatural esa referencia constante y esa &lt;b&gt;afinidad&lt;/b&gt; con Él, de tal manera que sean &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;sus criterios y preferencias los que configuren vuestra mentalidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="background: white none repeat scroll 0%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;No os olvidéis de acudir a consultarle en aquellos momentos de vuestra vida en los que estéis perplejas o desoladas pero estad también dispuestas que sus pensamientos y sus caminos no coincidan con los vuestros. Recuerdo bien lo que me contó Eleazar, el siervo que envió Abraham a buscar esposa para Isaac: mientras yo sacaba agua del pozo para dar de beber a sus camellos, él me contemplaba en silencio, atento a que le Señor le diera un signo de si era yo la mujer elegida (Gen 24,21). Es a esa actitud vital a la que os invito: a vivir despiertas y atentas, contemplando silenciosamente la realidad para encontrar en ella las señales de Dios y acertar con ellas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="background: white none repeat scroll 0%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="background: white none repeat scroll 0%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;Y el "guiño" que recibí del Señor cuando acudí a Él, fue esta palabra escuchada en lo hondo de mi corazón: &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Dos naciones hay en tu seno, dos pueblos se separan en tus entrañas;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: black;"&gt; &lt;i&gt;uno será más fuerte que el otro y el mayor servirá al menor &lt;/i&gt;(Gn 25, 22-23).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;Aquella revelación me dejó desconcertada: ¿Qué Dios era aquél que ponía al menor por encima del mayor y al importante por debajo del insignificante? Decidí dar acogida a aquella extraña elección y por eso se me inclinó el corazón hacia Jacob, el que nació el último agarrado al talón de su hermano, mientras que Isaac prefería a Esaú (Gn 25, 22-23. 28). Me di cuenta de que coincidir con El Sadday era más importante que seguir los criterios de mi clan, el mismo de todos los pueblos que nos rodeaban. Por eso tejí la trama que llevó a Jacob a apoderarse de la bendición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reservada al primogénito: fue mi manera&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; de coincidir con las preferencias de Dios, aunque era consciente de los peligros que implicaba. Siempre fui una mujer decidida y luchadora a quien no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;asustaron los conflictos con tal de conseguir lo que quería y que no me dejé encerrar en los estereotipos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"lugares normativos" que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;pretendían asignarme por ser mujer.&lt;span style="color: black;"&gt; Los que a lo largo de la historia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;han hablado de mí, han ponderado siempre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la servicialidad ejemplar con que di de beber a los diez camellos de Eleazar (os hago notar que cada camello puede beber de un solo buche unos 24 litros, así que imaginaos el número de veces que tuve que bajar a la fuente a llenar mi cántaro...). En cambio no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;suelen resaltar lo arriesgado de mis decisiones: cuando mi hijo Jacob se resistía a presentarse ante Isaac simulando ser Esaú, le dije: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Yo cargo con la maldición, hijo mío. Tú obedéceme y haz lo que te digo &lt;/i&gt;(Gn 27,13).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Algo de esa capacidad mía de &lt;b&gt;decisión&lt;/b&gt; quisiera transmitiros, junto con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la valentía de correr riesgos con tal haceros afines con las preferencias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de Dios y que se os vayan inclinando el corazón y la vida, cada vez más espontáneamente, a los que tienen todos los poderes en contra y que son la niña de los ojos de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="background: white none repeat scroll 0%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Os dejo también algo de mi&lt;span style="color: black;"&gt; arte de &lt;b&gt;tejer tramas y &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;pequeñas redes por las que puedan acceder a la bendición aquellos que parecen estar excluidos de ella&lt;span style="color: black;"&gt;. Vosotras vivís ahora en tiempos de redes (¡las que hubiera creado yo de haber vivido en el tercer milenio!) así que podéis haceros expertas en ese arte y emplear toda vuestra creatividad y energía en crearlas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;apoyándoos unas a otras. Y si vuestra atención está dirigida fuera de vosotras mismas, os libraréis de ese ensimismamiento competitivo y aséptico que tanto amenaza a la teología.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quizá os parezcan acciones insignificantes que,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como reconoce&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; Eduardo Galeano, "n&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;o acaban con la pobreza, no sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción ni expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable” .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;La herencia de Lía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;De entre las cuatro matriarcas, soy yo, Lía, la que menos interés y simpatías despierta, como si mi nombre continuara marcado por el desamor de Jacob mi esposo que siempre prefirió a Raquel. Nunca le sentí atraído hacia mí, quizá porque mis ojos eran lánguidos y no chispeantes como los de mi hermana. Pero nunca me dejé vencer ni abatir por no conseguir su amor, sino que luché incansablemente por encontrar una salida que no me encerrara en la amargura ni el desánimo y debió ser por mi negativa a hundirme en el fracaso o porque, como &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;afirma Martin Buber, “éxito no es ninguno de los nombres de Dios”. Sea por lo que sea, la realidad es que Él &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;me hizo fecunda y ese fue mi gran triunfo: di a luz seis hijos y una hija y otros dos nacieron de mi esclava Zilpá. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;No os echéis a temblar pensando que voy a dejaros como herencia el engendrar una prole numerosa: me inclino a pensar que no estáis especialmente interesadas en ello, algunas por su opción celibataria y otras por causas que no soy quién para juzgar... Lo que quiero entregaros como un legado precioso es la &lt;b&gt;sabiduría de gestionar el fracaso y el éxito&lt;/b&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;esas realidades humanas que revelan lo mejor y lo peor de cada hombre o mujer. Frente a las voces que vinculan éxito con riqueza, eficacia, honor y poder, y fracaso con lo contrario,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo que yo os propongo es un camino alternativo: el que relaciona vida lograda con agradecimiento y con amor recibido y entregado, llamando sólo fracaso a la soledad y al egoísmo, y no a la falta de resultados obtenidos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText2" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;No conseguí el amor preferencial de Jacob pero el desamor no me derrotó y mi manera de lograr la victoria fue dejar que el Señor me otorgara la fecundidad y que mi éxito no me llevara a apropiarme del don recibido, sino que se convirtiera en &lt;b&gt;agradecimiento&lt;/b&gt; y alabanza dirigidos a Aquel que es la fuente de toda bendición. En cada uno de mis hijos reconocí un regalo especial de Dios y quise que en sus nombres apareciera esa referencia que nos vinculaba a mí y a ellos con el Señor: con Rubén confesé: &lt;i&gt;Dios ha escuchado mi aflicción&lt;/i&gt;; con Simeón proclamé: &lt;i&gt;“Me ha oído el Señor";&lt;/i&gt; en el nombre de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Judá&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;estaba la marca de mi acción de gracias y en el de Dan la de la justicia de Dios; a Zabulón lo llamé así para que todos supieran el regalo que me había hecho Dios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y con Isacar reconocí que Él me recompensaba con creces (Gen 29, 6.20.23.32) . Tenéis derecho a preguntarme por qué no me alegré tanto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con el nacimiento de Dina, mi única hija: por aquel entonces yo no sabía nada de teología feminista; de otro modo me hubiera comportado de haber leído vuestras obras o escuchado vuestras conferencias...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;De todas maneras me reafirmo en mi decisión de desearos de todo corazón la resistencia ante los fracasos y que, cuando consigáis logros y triunfos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no los retengáis con avidez buscando haceros un nombre, sino que lo mismo que Myriam, o Débora o Judit, todo eso se convierta en canción y un himno a la gloriosa generosidad de nuestro Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="margin-left: 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES-TRAD"&gt;La herencia de Raquel&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2 style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Mi nombre en hebreo significa "cordera" pero mi vida no ha sido nunca reflejo de la mansedumbre y la inocencia que mi nombre parece evocar. Siempre fui rebelde e insatisfecha y ni siquiera el amor incondicional que me demostró&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Jacob me bastó para acallar y sosegar mis deseos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;La esterilidad me confinaba en la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;muerte y en la desolación y me sellaba con el signo del castigo de Dios (cf.Gen 20,18), imposibilitándome para ser digna compañera de mi marido. Por eso le exigí un día con angustia: &lt;i&gt;“¡Dame hijos o me muero!”,&lt;/i&gt; pero sólo obtuve una respuesta irritada remitiéndome a quien es el origen de toda fecundidad:&lt;i&gt; “¿Hago yo las veces de Dios para negarte el fruto del vientre?”&lt;/i&gt; (Gen 30,1-2). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Cuando por fin me quedé embarazada y parí el hijo que me liberó de mi vergüenza, lo llamé José que significa: “que el Señor me añada (otro hijo)”. Así que el pequeño José creció con la conciencia de ser un portador de esperanza y a la vez con la sensación de estar incompleto, de “no ser bastante” . No todo era negativo en mi insatisfacción: expresaba también mi negativa existencial a conformarme, a instalarme, a dejar de desear algo más. Mi mayor empeño fue el de generar vida a costa de lo que fuera y eso me mantuvo siempre expectante y en marcha, desvelada y al acecho, domiciliada en lo penúltimo. Es esta la&lt;b&gt; insatisfacción&lt;/b&gt; que os dejo en herencia, el deseo continuo, insaciable e incontenible que impide dejar de buscar, de preguntar,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de querer ir siempre más allá, sin contentarse nunca con lo ya sabido, aprendido o conseguido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y para que no me encerréis solamente en la insatisfacción, recordad aquella escena de mi travesura robando los idolillos a Labán, mi padre. Ibamos de huida y necesitaba decirle sin palabras cuánto despreciaba aquellas figurillas a las que él atribuía poderes mágicos y que eran para mí, que ya conocía al verdadero Dios,&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;"&gt; símbolos de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;abominación, dioses que tienen ojos y no ven; tienen oídos y no oyen... Así que se los quité y como sabía que él vendría a buscarlos a mi tienda, los coloqué sobre la montura de mi camello y me senté encima. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;–No se enfade mi señor si no puedo levantarme; es que me ha venido la cosa de las mujeres(Gen 31,32).&lt;/i&gt; &lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;Aún me río al recordarlo y me alegro de haber encontrado a través del humor un modo de mostrar mi desprecio a todo lo que pretenda rivalizar con el Dios vivo. Os hago entrega, por tanto, de un &lt;b&gt;humor&lt;/b&gt; que os ayude a restablecer las auténticas dimensiones de lo humano y de sus problemas y a conceder a cada cosa la importancia que se merece. &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Servíos del h&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;umor para llevar vuestra razón un poco más allá de lo razonable y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para percibir lo débil y poco nítida que es la línea convencional que separa el discurso serio del que no lo es. &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El humor es un hermano menor de la fe y lambos ofrecen siempre un modo alternativo de reaccionar ante las incongruencias de la existencia: el humor se ocupa de las incongruencias inmediatas de la vida y la fe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de las incongruencias últimas, pero ambos son expresiones de la libertad del espíritu humano, de la capacidad para tomar distancia de la vida y de uno mismo y de afirmar de manera rotunda que la existencia tiene sentido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText3" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;          &lt;/span&gt;Dejad que la fe y el humor os lleven de la mano a la tierra de lo inimaginado y lo increíble, que os adentren en un mundo regido por una leyes distintas, libres de todos los pesos que os&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;abruman, con el atrevimiento de afirmar gozosamente la vida&lt;a style="" href="#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Aún pongo en vuestras manos otro legado más que es mi &lt;b&gt;compasión&lt;/b&gt;, porque es ella la que me ha hecho permanecer viva en la memoria de mi pueblo desde que Jeremías profetizó:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;En Ramá se escuchan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gemidos, llanto amargo: &lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;es Raquel que llora inconsolable por sus hijos,&lt;span style=""&gt;               &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;porque no viven.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por eso, así dice el Señor:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Reprime tu voz del lloro y tus ojos del llanto,&lt;span style=""&gt;                &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;porque hay paga para tu trabajo &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;- oráculo del Señor-,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;volverán los hijos a su territorio. (Jer 31,15-17)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Para los sabios de Israel,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desde mi sepultura en el camino de Belén, lloro aún a mis hijos que van camino del exilio y nuestros sabios afirman que, cuando llegue Aquel cuyo nombre es Menahem, Consolador, lo primero que hará será visitar mi tumba porque yo nunca aceptaría consolación más que del Mesías mismo. Y cuando reciba sus consuelos, me levantaré y le abrazaré y la luz inundará entonces el mundo, empezando por Jericó. &lt;a style="" href="#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;¿Estáis dispuestas a haceros cargo de esta herencia de mi&lt;b&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;compasión&lt;/span&gt;?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No tengáis miedo, lo vuestro no es conquistarla sino recibirla, ni la conseguiréis a base de esfuerzos: es Dios mismo quien puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alcanzaros con su compasión. Si confiáis en vuestros propios recursos limitados, el sufrimiento os asustará e intentaréis evitar las situaciones dolorosas. Pero si consentís en ser partícipes de la compasión del Mesías,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;podréis descender con él hasta los infiernos del mundo y uniros a su tarea de consolar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Sed mujeres compasivas y apasionadas, porque &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;un corazón sin pasión renuncia a sufrir y a vivir en plenitud.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Como ha dicho recientemente una de vosotras, tomad la decisión consciente de prestar atención a la realidad, de deteneros ante las personas y las situaciones para atenderlas con esmero, pero también para dejaros captar y afectar por ellas, más aún, para dejaros transformar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y recordad que la mirada compasiva es una “compasión simétrica”, porque la relación de amor y de interés efectivo ha de darse entre iguales y eso genera un movimiento de ida y vuelta, de dar y recibir.&lt;a style="" href="#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Os invito a pasear la compasión por vuestros ojos (qué leéis, a qué fuentes de información acudís, en qué tipo de personas os fijáis, qué lecturas preferís...); por vuestros oídos (qué voces, opiniones y juicios tienen más influencia en vosotras, de qué medio social proceden, desde qué experiencia hablan...); vuestros pies (qué lugares frecuentan, a quiénes visitan, dónde se detienen, de dónde escapan...); vuestras manos (para quiénes trabajan, a quiénes sirven, con qué situaciones contactan...); vuestro corazón (hacia quiénes se inclina, por quiénes se conmueve, por qué causas se apasiona...)Y, al acabar el recorrido, reconoced esos rostros y esos lugares como privilegiados para entrar en comunión con el Compasivo y &lt;i&gt;"tener parte con Él"&lt;/i&gt; (Cf.Jn 13,8).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pero fue al final de mi vida cuando supe hasta dónde iba a tener que llegar en esa comunión: mientras&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;"&gt; íbamos de camino, sentí los dolores del parto de mi segundo hijo e intuí oscuramente que mi propia vida estaba amenazada y que iba a hacerse realidad aquella súplica desgarrada que había hecho a Jacob: &lt;i&gt;¡Dame hijos o me muero!&lt;/i&gt; . Y al presentir que iba a morir a causa de aquella fecundidad que había deseado tanto, sentí que estaba entrando en la nube de un profundo misterio: era precisamente a través de mi muerte por donde iba a abrirse camino la vida de otro, e iba a ser mi desapropiación la que haría posible su alumbramiento.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por eso le llamé Ben Oní, "hijo de mi aflicción", para expresar mi consentimiento a que su existencia pasara por delante de mi dolor.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Jacob no supo entenderlo y se apresuró a llamarle Ben Yamin, "hijo de mi diestra, es decir, de mi fortuna". Quizá estábamos diciendo lo mismo y los dos anticipábamos esa Pascua que sólo se haría luminosa en la persona del Mesías (Gen 35,16-20)&lt;a style="" href="#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: -0.1pt;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style=""&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style=""&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style=""&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Aquí tenéis, por tanto, la herencia de cuatro mujeres que os precedimos: ponemos en vuestras manos &lt;i&gt;la risa, la esperanza, la danza, la afinidad con Dios, la decisión, el arte de tejer tramas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la sabiduría de encajar fracasos y éxitos, la insatisfacción, el humor y la compasión&lt;/i&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style=""&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style=""&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Es una hermosa Torah femenina, promulgada no desde la altura del Sinaí, sino desde las entrañas de la tierra de esta cueva de Makpelá y de la tumba de Raquel en Efratá, por donde nuestros hijos y los vuestros siguen pasando condenados al destierro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Os invitamos a echar a andar por los caminos del tercer milenio llevadas por las dos alas de esa Torah que es la riqueza de vuestra herencia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Que os acompañe el ánimo que comunica el &lt;span style="letter-spacing: -0.45pt;"&gt;Espíritu del Viviente y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que os &lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.25pt;"&gt;sirvan de guía nuestras propias huellas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="letter-spacing: -0.25pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Las huellas de cuatro mujeres que recorrimos esos caminos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;antes que vosotras.&lt;span style="letter-spacing: -0.4pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Jose Luis Segovia, “Justicia y exclusión social: Perspectiva desde las víctimas” &lt;i&gt;Nómadas 5: Revista crítica de ciencias sociales y jurídicas&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Medard Kehl SJ, ¿&lt;i&gt;Adónde va la Iglesia? Un diagnóstico de nuestro tiempo.&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;Sal Terrae, Santander 1997, p.17&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt; Josy Eisenberg, Benno Gross, &lt;i&gt;“Un Messie nommé Joseph&lt;/i&gt;, Paris 1983, 88&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;Miguel García Baró recuerda un mito judío que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt;los sabios de Israel llaman &lt;i&gt;héster panim, &lt;/i&gt;el oscurecimiento del Rostro de bendición; pero este eclipse de la luz tiene un significado providencial: es la manera en que conviene a la histo­ria ahora que Dios la visite, y lo esencial es no desatender la visitación divina en el momento casi secreto, sutilísimo en el que se produce.&lt;span style="color: black;"&gt; &lt;/span&gt;La reacción creyente sólo puede ser de máxima atención a lo que sucede, de máxima sinceridad respecto de las señales históricas, porque esto es sólo una parte irrenunciable de la fi­delidad a Dios mismo. No tomar en vano ahora mismo el nombre de Dios signi­fica explorar lo que significa la esperanza absoluta&lt;i&gt;. &lt;/i&gt;En situaciones en las que la esperanza parece haber huido, lo normal es que la lucidez desemboque en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;falta de espe­ranza y para eso no hay otro camino que la que ha habido y ha­brá siempre: reconocer profundamente en qué grado se es hijo del propio tiempo y establecer, como en el otro extremo del arco de la existencia, la autenticidad de lo que significa una vida ante Dios, para permanecer en adelante en el trabajo de esa tensión.(“El silencio sobre Dios en la cultura actual”: &lt;i&gt;Corintios XIII &lt;/i&gt;nº 116, Octubre-Diciembre 2005 pp 113-132)&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Cf. J.García Roca-Aranival Said Rovira, &lt;i&gt;Paisaje después de la catástrofe. Códigos de la esperanza,&lt;/i&gt; Santander 2004, p.54&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Mawlana Rumi. Citado por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Luce López Baralt-Lorenzo Piera, &lt;i&gt;El sol a medianoche. La experiencia mística: tradición y actualidad&lt;/i&gt;, Madrid 1996, 225-226&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Cf.&lt;span style="text-transform: uppercase;"&gt; R. &lt;/span&gt;Niebuhr&lt;span style="text-transform: uppercase;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;i&gt; Discerning the Signs of the Times&lt;/i&gt;, NY Scribner 1946, III y ss. Citado por &lt;span style="text-transform: uppercase;"&gt;P.B&lt;/span&gt;erger, &lt;i&gt;Risa redentora,. La dimensión cómica de la experiencia humana,&lt;/i&gt; Barcelona 1999; Cf. &lt;span style="text-transform: uppercase;"&gt;H. &lt;/span&gt;Rahner, El hombre lúdico, Valencia 2002&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Zohar, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; letter-spacing: -0.1pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Trad C.Mopsik, Lagrasse, Verdier 1981, p.127&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-weight: normal;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-weight: normal;" lang="ES-TRAD"&gt; Elisa Estévez, "La mirada compasiva como elemento de cohesión social. Un punto de vista teológico" ?????&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Cf.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 9.5pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Bruna Costacurta, &lt;i&gt;La vita minacciata. Il tema de la paura nella Bibbia Ebraica&lt;/i&gt;, Roma 1988 pp. 162-167&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-6660535988547858754?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/6660535988547858754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=6660535988547858754' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/6660535988547858754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/6660535988547858754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2007/02/dolores-aleixandre-la-herencia-de-las.html' title='Dolores Aleixandre - La Herencia de las Matriarcas'/><author><name>Comunidad Torrero I</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01349849972882095351</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-116852135917153861</id><published>2007-01-11T14:15:00.000+01:00</published><updated>2007-01-11T14:17:20.230+01:00</updated><title type='text'>Una reflexión teológica sobre el cambio histórico de Bolivia</title><content type='html'>Víctor Codina sj&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Una situación de cambio&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás para algunos la situación actual de Bolivia  es la de un simple cambio de gobierno, el paso de partidos tradicionales a un partido popular. En realidad el cambio es mucho más profundo, un cambio histórico que implica un nuevo modelo económico, político, cultural y también religioso. A esto se orienta la Asamblea Constituyente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quiere pasar del modelo neoliberal que ha marginado y ha mantenido en la pobreza a la mayoría del pueblo, a un patrón económico social y equitativo, que privilegie a los sectores marginados. De un modelo político centralista, homogeneador y poco participativo se quiere pasar a un modelo de Estado más representativo, descentralizado y más cercano al pueblo. De un predominio casi exclusivo y excluyente de la cultura occidental y católica, se quiere ir a una sociedad que realmente respete la pluralidad de etnias, culturas y religiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Economistas, sociólogos, politólogos y antropólogos  estudian y analizan esta nueva situación  que califican de cambio estructural, refundación de Bolivia, renacer de un país nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Una palabra teológica sobre el momento actual&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También la teología puede y debe decir una palabra ante esta situación. Para ello no basta acudir a los caminos tradicionales, sino que hay que acudir a  una nueva metodología teológica. Hay que partir de los datos y hechos históricos que estamos viviendo, como hizo &lt;em&gt;La constitución sobre la Iglesia en el mundo actual, Gaudium et spes &lt;/em&gt;en el Vaticano II, para interpretarlos luego a la luz del evangelio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Formulado con la misma teología de &lt;em&gt;La constitución sobre la Iglesia en el mundo actual&lt;/em&gt;, hay que  auscultar, discernir  e interpretar, con la ayuda del Espíritu,  las múltiples voces de nuestro tiempo, lo cual es  tarea de todo el pueblo de Dios, pero especialmente  de los pastores y teólogos (GS 4.9 44). El fundamente último de esta actitud de escucha y discernimiento para conocer la presencia y los planes de Dios en la historia es la fe en  que el Espíritu  del Señor guía no sólo al pueblo de Dios sino que llena el universo para realizar su designio de salvación (GS 11.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Las dos manos del Padre&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para  reconocer que detrás de los acontecimientos históricos, de las exigencias y deseos profundamente humanos del pueblo hay una presencia misteriosa del Espíritu, necesitamos acudir a la teología del Espíritu y repensarla desde hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Espíritu, muy presente en toda la Escritura,  era tenido muy en cuenta  en  la Iglesia primitiva. El gran Santo Padre de la Iglesia Ireneo de Lyon (muerto en el 202) dice claramente que el Padre tiene dos manos, la del Hijo y la del Espíritu para vivificar y conformar al ser humano a imagen de Dios (Adv Haer IV, 38, 3; V, 1, 3; 6,1; 28,4) y realizar sus planes de salvación en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta visión del Espíritu como segunda mano del Padre va desapareciendo en el segundo milenio de la conciencia  y de la reflexión teológica de la Iglesia latina. La segunda mano del Padre ha quedado en gran parte oculta y olvidada. Pareciera como si sólo la jerarquía de la Iglesia poseyera la presencia especial del Espíritu  en el  magisterio, los sacramentos y el gobierno. Esto conduce a la jerarquía  de Iglesia a una postura de autoseguridad y de cerrazón a lo que sucede fuera de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han sido el monacato y luego la mística medieval y de comienzo de la edad moderna quienes han reivindicado una  presencia del Espíritu en otros sectores de la Iglesia no institucional, aunque para ellos esta presencia  se ha concentrado sobre todo el corazón. El Espíritu es visto desde la experiencia interior. También los himnos medievales  (Veni Sancte Spiritus…) acentúan exclusivamente la presencia interior del Espíritu : dulce huésped del alma... Todo se centra en los siete dones del Espíritu, en la línea sapiencial de Is 11,1-2. Pero el Espíritu no se reduce a lo individual y personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En torno al Vaticano II se comienza a recuperar la dimensión eclesial del Espíritu, que guía a toda la Iglesia a la  plenitud de la verdad (Jn 16,13), la unifica en la comunión y en el ministerio, la instruye con dones jerárquicos y carismáticos,  la embellece con sus frutos, la hace rejuvenecer, la renueva constantemente, la conduce a la unión consumada con su Esposo (Apoc 22,17) (&lt;em&gt;Constitución sobre la Iglesia, Lumen Gentium,  &lt;/em&gt;4). Es lo que simbólicamente se expresa y celebra en el misterio de Pentecostés (Hch 2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tampoco el Espíritu puede encerrarse en la Iglesia. Por esto el Vaticano II nos invita a abrirnos a los signos de los tiempos en la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;El Espíritu actúa en la historia&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escritura nos ofrece abundantes elementos para reflexionar sobre  la acción del Espíritu en la historia y el cosmos. Desde el comienzo de la creación el Espíritu se cernía sobre las aguas (Gn 1,2), el soplo del Señor llena el mundo (Sab 1,7), está en todas las cosas (Sab 12 1), se extiende a todo viviente y renueva la faz de la tierra (Sal 104,28-30; Job 34,14-15; Ecl 12, 7), es un soplo creador (Sal 37,6; 104,30).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Espíritu en los profetas tampoco se limita a la dimensión interior sino que busca la realización  del derecho y  la justicia para con los pobres. Precisamente los reyes reciben la unción  del Espíritu  para que practiquen el derecho y la justicia con los pobres (Sal 72,1; 2 Sam 8,15; Jer 22,15s; Is 11, 3-9…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, el Espíritu no se circunscribe a la Iglesia sino que se derrama sobre toda carne, es el Espíritu de vida que lo vivifica todo, es el Espíritu creador (el “Creator Spiritus” de algunos himnos) que  llena el mundo (Sab 1, 7), está presente en las culturas, en las religiones, en las aspiraciones de los pueblos a una mayor justicia, solidaridad, igualdad, equidad, libertad, en una palabra, a una vida digna. Este es el fundamento teológico de la doctrina del Vaticano II sobre los signos de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Necesidad de discernimiento&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, volviendo a la imagen de Ireneo de las dos manos del Padre, la misión del Hijo y la del Espíritu tienen formas diversas de actuar. La misión del Hijo fue encarnatoria y se hizo geografía e historia en el cuerpo visible en Jesús de Nazaret, en quien no había pecado. En cambio la misión del Espíritu es invisible, anónima, imperceptible, no se encarna en ninguna persona concreta, sino que inspira desde dentro y mueve a personas, grupos, movimientos y pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto significa que esta presencia del Espíritu está mezclada con las limitaciones,  imperfecciones, errores  y pecados de las personas, de los  grupos y movimientos humanos. Será necesario el discernimiento, para que lo negativo no nos haga rechazar al Espíritu que está latente, ni el descubrir la presencia del Espíritu nos cierre a la visión de lo negativo que está allí entremezclado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esto el Vaticano II al hablar de los signos de los tiempos en &lt;em&gt;Gaudium et Spes &lt;/em&gt;indica que es necesario discernirlos. El tema del discernimiento de espíritus, propio de la tradición bíblica (Mt 16, 3; 1 Jn 4; 1 Cor 12) y de la tradición espiritual ( monacato, místicos..) recobra hoy actualidad, pero aplicado no sólo las mociones internas sino también a los signos de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Dificultades de la Iglesia para discernir los signos de los tiempos&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia primitiva supo discernir la acción  del Espíritu cuando decidió a través de Pedro y sobre todo de Pablo abrirse a los gentiles, sin imponerles las tradiciones judías (Hch 15). Pero con el tiempo  fue perdiendo esta capacidad de apertura y de discreción del Espíritu en la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dado en la Iglesia una falta de discreción en no condenar hechos y corrientes que hoy nos parecen antievangélicas: la esclavitud, la marginación de la mujer, las cruzadas, la inquisición, las guerras de religión, el antisemitismo. De esto  Juan  Pablo II pidió perdón al comienzo del tercer milenio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero junto a esto, en el segundo milenio la Iglesia ha tenido una notable ceguera para ver la presencia del Espíritu en muchos movimientos históricos que exigían  cambios, e incluso los ha condenado: la modernidad y la ilustración, (Galileo..), la reforma, la revolución francesa, la independencia de América Latina, la tendencia a separar Iglesia y Estado y la libertad religiosa (Syllabus), la  supresión de los Estados pontificios con ocasión de la unificación de Italia, la nouvelle théologie  y sus teólogos más representativos  antes del Vaticano II, el diálogo con el marxismo y los sacerdotes obreros, los métodos históricos críticos para interpretar la escritura, el ecumenismo y el diálogo con las religiones... En nuestros días ha habido y hay posturas muy temerosas y cerradas frente a la teología de la liberación,  la teología india, el feminismo, los avances de la ciencia y de la biología, los nuevos problemas en torno a la sexualidad.…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La apertura de Juan XXIII  y del Vaticano II  a los signos de los tiempos y al diálogo  con el mundo actual, se debe proseguir hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Criterios  para discernir los signos de los tiempos&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema estriba en  cómo discernir el Espíritu del Señor de otros espíritus malignos. Para ello hemos de ver si lo que acontece en la historia está en sintonía con los datos evangélicos de la tradición de la Iglesia, en concreto con la acción y estilo de vida de Jesús de Nazaret. En Jesús se disciernen los espíritus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este recurso a Jesús nos debe llevar a aprender a discernir como él, a seguir sus opciones. En las tentaciones y en toda su vida  Jesús rechazó el poder, el prestigio, el dominio, la riqueza, y optó por el servicio humilde, la solidaridad con los pobres, la misericordia con los pecadores, la liberación de los oprimidos, la compasión ante el sufrimiento humano. El Espíritu el que guió a Jesús a través del  desierto (Lc 4, 1-2) es el mismo Espíritu  que le ungió para traer buenas noticias a los pobres, anunciar a los cautivos su libertad, la vista a los ciegos, la liberación a los oprimidos (Lc 4, 14-21, citando a Is 61).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para conocer la presencia del Espíritu hay que  ver si sus frutos son evangélicos. La tradición espiritual del monacato y de los espirituales medievales insistía  en que los signos del buen espíritu son la paz y la alegría interior, mientras que los del mal espíritu son la tristeza y la turbación. Estos criterios del corazón se han de ampliar a la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isaías no sólo habla de los dones interiores del Espíritu (sabiduría, inteligencia, prudencia, valentía, conocimiento y temor de Dios..) sino también de hacer justicia a los débiles, practicar el derecho y la justicia, realizar una paz y reconciliación incluso cósmica en la naturaleza, entre el lobo y el cordero, el niño y la víbora..(Is 11, 1-9)..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Gálatas, Pablo nos ofrece una lista de los frutos del Espíritu y los frutos de la carne, que no sólo son interiores o personales. Todo aquello que lleve no sólo a la persona, sino al pueblo al libertinaje sexual, a la idolatría, al odio,  a la violencia, a la ambición, a la división, al  sectarismo, a la  desavenencia, a la envidia, es del mal espíritu, es de la carne (Gal 5, 19-20). En cambio lo que lleve a la persona y al pueblo a  la caridad, alegría, paz, bondad, paciencia, comprensión de los demás, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí mismo, es fruto del Espíritu (Gal 5, 22).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Romanos, Pablo lo resume gráficamente afirmando que  los que se guían por  la carne (es decir por el  mal espíritu) van a  la muerte, en cambio el Espíritu conduce a la vida (Rm 8, 12-13). Es decir  todo aquello que lleve a la muerte, es del mal espíritu, todo aquello que lleve a una vida más digna y plena es del  Espíritu del Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un contexto como el actual de América Latina y en concreto de Bolivia, marcado por la pobreza y la exclusión, una señal clara del Espíritu es la práctica del derecho y la justicia con los pobres. Es lo que Puebla formuló como la opción preferencial  por los pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Condiciones subjetivas para el discernimiento &lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la tradición espiritual del discernimiento nos ofrece también una serie de elementos personales que pueden ser muy útiles para el discernimiento de los signos de los tiempos. Sin ellos el discernimiento quedará viciado de raíz..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que  tener los mismos sentimientos de Jesús (Flp 2, 1-11), lo cual supone cortar con los criterios mundanos (Rm 12, 2). Hay que poseer una actitud sincera para aceptar la novedad del Espíritu, que supone cambios personales y sociales, a los cuales muchas veces nos resistimos. Tanto la espiritualidad tradicional como los modernos maestros  de la sospecha nos hablan de los mecanismos de defensa ante los cambios. Nos atrincheramos en nuestras posturas tradicionales con una serie de engaños bajo apariencia de bien,  pero que en el fondo nacen de intereses personales  que se resisten al cambio. Todo lo que la tradición espiritual dice acerca la necesidad de libertad interior, de indiferencia, de la falsa consolación, de las ilusiones y engaños del maligno, puede ser aplicado al discernimiento de los signos de los tiempos. La resistencia que a lo largo de la historia  la Iglesia  ha tenido en captar los signos de los tiempos ¿no vendrá de esta  falta de transparencia interior, del miedo al cambio, del deseo de mantener intereses y privilegios?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;u&gt;Discernir la situación actual de Bolivia&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;   &lt;/u&gt;&lt;br /&gt;Después de este largo pero necesario recorrido, aterricemos ya  a la situación actual de Bolivia y a su proceso de cambio histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscar una sociedad más justa e igualitaria, más participativa, menos excluyente, más respetuosa de las diversas culturas y religiones, donde haya tierra para los campesinos, donde disminuyan las diferencias abusivas de los sueldos, donde se luche contra la corrupción, se respete la tierra, donde haya trabajo, salud, pan, educación y techo para todos y nadie tenga que emigrar al extranjero, donde las mayorías indígenas y campesinas, secularmente excluidas, sean reconocidas y participen en los destinos del país, donde los recursos naturales sean  explotados  de tal modo que no dejen en la miseria a los pobladores del país, donde se busque conformar una sociedad comunitaria, social, fraterna y solidaria…todo esto está en la línea del estilo de Jesús y del Reino, es signo de la presencia del Espíritu, aunque no todos lo perciban así. En realidad nos hallamos ante un kairós, ante una de estas señales del Reino que el evangelio nos dice que tenemos que estar atentos (Mt 13,5.9.22.33.35.37)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Signo de ello es que el pueblo ha vivido en el comienzo del cambio de gobierno momentos de gozo, esperanza, ilusión, alegría. Incluso este  entusiasmo ha llegado a exageraciones peligrosas, como  puede ser un grafitti que desde hace meses se encuentra en una calle de Cochabamba: “Cristo viene, ya es presidente”. Esto explica también las reacciones de sectores populares que quieren defender a toda costa que se lleve a cabo este proyecto pues sienten que “o ahora o nunca”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este entusiasmo del pueblo y de algunos sectores de la misma Iglesia ¿no habrá sido demasiado ingenuo y prematuro? ¿No se habrá caído en cierto mesianismo, sacralizando al gobierno? Frente a estos entusiasmos  hay que afirmar claramente que ningún cambio histórico, por más que sea positivo, es ya la escatología final o la plenitud del Reino. Jesús nos advierte de no caer en ingenuidades y creer que el Mesías ya ha llegado (Mt 24, 26-28). No hay que creer en falsos mesías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después de más de medio año de gobierno, analistas políticos de diversas tendencias  y el mismo pueblo coinciden en criticar muchas actuaciones del actual gobierno de Evo Morales, a pesar de reconozcan  que personalmente  es honrado,  carismático y lleno de buenas intenciones. En estos meses va apareciendo un caudillismo indigenista sin tener en cuenta el mestizaje real del país, se busca la descolonización sin el discernimiento necesario, se lanzan acusaciones graves contra personas e instituciones sin presentar pruebas, el discurso anti-imperialista que se emplea no calcula las consecuencias que de esta postura se pueden derivar para el país, no se tienen en cuenta a todos los grupos y regiones del país, se  tiende a un centralismo y a un control ideológico que menoscaba la libertad democrática y de prensa, se quiere industrializar el país pero no se ponen los medios necesarios para ello, no se respetan las etapas necesarias en todo cambio, se va a un gobierno de masas, con tentaciones dictatoriales e incluso se incita a una resistencia armada, el indigenismo que se profesa puede llevar a un racismo y a tomar posturas revanchistas, conservadoras y poco abiertas a la modernidad, hay un exceso de ideología y una falta de medidas técnicas realistas en los temas de hidrocarburos y de economía, la falta de diálogo y consenso está llevando a una paralización de la Asamblea constituyente y a una polarización del país, la amistad de Evo con Chávez y Castro suscita temores, los ataques a la Iglesia católica y el problema de la educación preocupan a muchos, hay prepotencia en algunos miembros del gobierno, se descubre corrupción y división en el mismo gobierno, la retórica ideológica no ha mejorado las condiciones de vida del pueblo que esperaba cambios rápidos, continúa la emigración al exterior, por todas partes hay problemas, conflictos, bloqueos, ha habido enfrentamientos con muertos y heridos entre los mineros de Huanuni…Muchos bolivianos, incluso de sectores populares, se sienten hoy decepcionados y arrepentidos de haber votado por Evo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a estos hechos, como ciudadanos y cristianos con sentido profético  y evangélico, hemos de reconocer que muchos de estos elementos que se han mezclado no son fruto del Espíritu, sino consecuencia de errores, intereses, apasionamientos, egoísmos, improvisaciones, fanatismos, ambigüedades, mesianismos, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tampoco hemos de caer en el extremo de convertirnos en profetas de calamidades. La reacción de algunos sectores a estos elementos negativos ha sido excesivamente crítica, satanizando al gobierno, afirmando que Bolivia camina hacia una nueva Cuba atea, que se persigue a la Iglesia, que este proceso va a desembocar en una guerra civil.... Su símbolo puede ser una pancarta de Santa Cruz que decía “Evo anticristo”&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Es sospechoso que sectores que durante años han callado ante las injusticias sociales y la marginación del pueblo, de repente se conviertan en defensores de la democracia, de los derechos humanos y de la misma Iglesia. Muchas críticas al actual gobierno vienen de los sectores económicamente altos, de las elites que han estado durante siglos en el poder y que se resisten al cambio social y político porque afecta a sus intereses económicos, que les llevará a perder privilegios. Muchos de estos sectores dominan los MCS y aprovechándose de los reales errores del gobierno, difunden una especie de terrorismo verbal sobre el gobierno y en el fondo sólo desean que fracase este proceso de cambio y se vuelva a implantar el modelo neoliberal vigente durante años. ¿Tenemos las condiciones personales necesarias para hacer un discernimiento sincero de la realidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Orientaciones para una toma de postura en la situación de Bolivia &lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esta situación  de polarización, donde se mezclan elementos positivos y negativos, donde se sacraliza y sataniza al gobierno, muchos cristianos viven momentos de perplejidad  y se preguntan qué postura deben asumir. ¿Evadirse ante la complejidad de los problemas? ¿Comprometerse ciegamente con un sector? ¿Mantener una postura de neutralidad, sin decantarse ni por un lado ni por otro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta situación de confrontación, hemos de evitar las actitudes viscerales que llevan a polarizaciones y divisiones en el país. Hemos de intentar ser lúcidos, discernir con criterios y actitudes evangélicas esta situación, sin dejarnos llevar de sentimientos  apasionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos preguntarnos qué es lo que prevalece y está de fondo en el actual proceso histórico, si lo bueno o lo malo. ¿Es un campo de trigo en el cual el enemigo ha sembrado cizaña (Mt 13, 25) o es un árbol malo que da frutos malos (Mt 7, 15-19)?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, aunque el fin no justifica los medios, no es indiferente la consideración del fin que se pretende. Así, en todo momento de  cambio hay que ver si el fin que se busca es fundamentalmente positivo (aunque en su realización se cometan errores y abusos) o si el fin ya está viciado de raíz (aunque a lo mejor produzca algunos aspectos positivos para algunos). ¿Creemos que la propuesta de cambio que se propicia en Bolivia coincide fundamentalmente con los ideales del Reino o creemos que es algo antievangélico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es legítima una postura de pura de neutralidad.  Si creemos que este proceso de cambio está buscando fines que se orientan al Reino y son realmente evangélicos, en principio tendríamos que apoyarlo y apostar por el cambio. Pero al mismo tiempo como miembros de la  Iglesia tenemos  que realizar una función de crítica profética, para  que los abusos, errores reales y peligros futuros se corrijan, para que el gobierno, dejando a un lado los discursos ideológicos, pase a una acción  realista con ayuda de técnicos competentes, evitando todo tipo revanchismo, todo indigenismo excluyente, toda visión maniquea de la historia, todo mesianismo ingenuo, iniciando en el país un  proceso de diálogo, consensos, concertación, escuchando a las minorías, respetando plenamente  los derechos humanos, etc&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que aceptar que no es fácil en poco tiempo romper con esquemas que vienen de siglos, hay que dar tiempo al tiempo. La historia nos dice que todos los cambios son lentos, conflictivos y, a veces, convulsivos y traumáticos. El evangelio nos exhorta a tener paciencia y no querer arrancar rápidamente la cizaña (Mt 13, 36-43)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos corresponde en esta situación ayudar a dar criterios evangélicos para discernir lo que es evangélico de lo que no lo es y  evitar posturas radicales y viscerales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;No extinguir el Espíritu&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale para nosotros la advertencia del apóstol  “No extingan el Espíritu, no desprecien lo que dicen los profetas, examínenlo todo y quédense con lo bueno. Cuídense del mal, dondequiera que lo encuentren” (1 Tes 5, 19). Nuestra misión no es la de ser profetas de calamidades, sino la de acompañar paciente y  críticamente este complejo y duro proceso de cambio histórico que vive Bolivia, para que se oriente en la línea del  Espíritu de Jesús y  del Reino de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos también que todo cambio histórico exige una conversión. También como Iglesia hemos de estar dispuestos a descubrir lo que Dios nos quiere decir con este cambio, redescubrir una imagen de Dios más conforme con la revelada por Jesús, un concepto de comunidad humana  más de acuerdo con el proyecto del Reino de Dios, una Iglesia más evangélica y pascual con predilección por los pobres y excluidos, que renuncia a privilegios del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos de escuchar la voz de Dios que habla hoy a través  del clamor de los indígenas, los pobres, las mujeres, los jóvenes, los miembros de otras Iglesias y de otras religiones, aceptar el protagonismo de otros sujetos y actores sociales que han sido tradicionalmente marginados de la vida pública  y también de la Iglesia. A través de todos ellos hoy nos habla el Espíritu ¿Sabremos auscultarlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería lamentable que este proceso de cambio que busca el bien de las mayorías y  quiere revertir una situación de injusticia inveterada fracasase. Y sería triste que un día se pudiese decir que el cambio fracasó en gran parte  por culpa de la  postura de la Iglesia. Recuperemos la memoria histórica y aprendamos de las lecciones del pasado de la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos de colaborar con todos los grupos y todas las personas de buena voluntad, de cualquier ideología, cultura y religión que sean, para defender la vida del pueblo, singularmente la vida de los que la tienen amenazada, porque como dijo Monseñor Romero (reformulando a Ireneo): “la gloria de Dios es la vida del  pobre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cochabamba 14 de octubre 2006&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-116852135917153861?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/116852135917153861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=116852135917153861' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116852135917153861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116852135917153861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2007/01/una-reflexin-teolgica-sobre-el-cambio.html' title='Una reflexión teológica sobre el cambio histórico de Bolivia'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-116591328042920377</id><published>2006-12-12T09:48:00.000+01:00</published><updated>2006-12-12T09:51:39.416+01:00</updated><title type='text'>UN FUEGO ENCIENDE OTRO</title><content type='html'>UN FUEGO ENCIENDE OTRO:&lt;br /&gt;LAS CRISIS Y EL LIDERAZGO DE LOS SANTOS Y LAS SANTAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elisabeth A. Johnson&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuego enciende otro. La aplicación de este viejo proverbio a las crisis actuales dentro de la Iglesia pone de manifiesto que quienes luchan hoy por la reforma pueden encontrar “sabiduría para ver” y “valentía para obrar” en el recuerdo imponente de mujeres y hombres de edades pretéritas que ejercieron el liderazgo de manera creativa en tiempos difíciles. Podemos descubrir cómo esos antepasados afrontaron las crisis sinceramente, en lugar de intentar hacer caso omiso de ellas o taparlas; cómo respondieron con empresas concretas, adecuadas a su contexto social, y no con soluciones abstractas; y cómo sus iniciativas, aunque no alcanzaran un éxito cuantitativo, tuvieron transcendencia cualitativa. Aprendiendo con eficacia de sus vidas podremos apreciar a esas mujeres y hombres como compañeros en la memoria y la esperanza.&lt;br /&gt;En nuestros días, sin embargo, hay un problema fundamental que obstaculiza estas “lecciones de aliento”. Dicho problema no es tan corriente en culturas donde se honra a los antepasados o donde la veneración de los santos continúa en una tradición viva. Pero donde quiera que ha echado raíces la sociedad industrial hay poderosas fuerzas culturales que trabajan para cortar toda conexión relevante con el pasado. En tales situaciones, las historias de santos y santas de generaciones pretéritas se han convertido en narraciones de una fuerza cada vez más débil, especialmente entre los jóvenes. Al contrario que en la famosa canción de jazz africano-estadounidense “Cuando los santos avanzan”, en este contexto los santos se están marchando de la práctica cotidiana de la fe cristiana. Así, aunque ciertamente es esclarecedor, e incluso subversivo, utilizar la historia, la sociología y la psicología para delinear los métodos de quienes ejercieron el liderazgo en tiempos de crisis pasadas, no basta. Necesitamos además que la teología establezca, para empezar, que nuestra conexión con esas personas tiene valor actual. Para alcanzar este objetivo, el presente ensayo propone tres pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una comunidad de amigos de Dios y profetas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer paso es reconsiderar el significado de la comunión de los santos, que según la manera en que se ha entendido tradicionalmente es la unión de todos los bautizados. Agraciada por el Espíritu Santo, esta comunidad abrca hoy en día el planeta entero, por encima de fronteras de lengua, cultura, raza, género, clase, orientación sexual y de todas las demás diferencias humanas. Además se extiende hacia atrás y hacia delante en el tiempo hasta incluir a quienes han muerto y están vivos en Dios (no solo los canonizados). Esta comunidad, que constituye una realidad muy incluyente, se puede describir con un vocabulario nuevo. El libro bíblico de la Sabiduría expone la obra del Espíritu de Diosa diciendo:&lt;br /&gt;“Aunque es una, lo puede todo,&lt;br /&gt;sin salir de sí, todo lo renueva,&lt;br /&gt;y, entrando en cada época en las almas santas,&lt;br /&gt;hace amigos de Dios y profetas” (Sab 7, 27)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, la Iglesia, la comunión de los santos, es un colectivo de amigos de Dios y profetas. Afortunadamente, las bendiciones de Dios no están limitadas a la Iglesia.&lt;br /&gt;¿Cómo se relacionan los vivos y los muertos en esta comunidad? Caben dos posibilidades. En una, el tradicional modelo de patronazgo, los santos están entre nosotros y Dios, ofreciéndonos ayuda. Se representa a Dios como un poderoso monarca que gobierna con magnificencia, rodeado por multitudes de cortesanos. Dado lo lejos que estamos del distante trono, la gente ordinaria necesitamos a los santos como intercesores que aboguen en nuestro favor y nos obtengan beneficios espirituales y materiales. Tenemos amigos influyentes, por decirlo así. Esta relación patrón-cliente no se encuentra ni en el Nuevo Testamento ni en los primeros siglos cristinos. Surgió en el tardío Imperio romano una vez que la Iglesia quedó establecida oficialmente y adoptó el sistema de patronazgo civil.&lt;br /&gt;Existe una modalidad más antigua de relación, a saber, el modelo del compañerismo. En lugar de estar entre nosotros y Dios, los que han muerto están junto a nosotros en la misma comunidad llena del Espíritu. Quizá el mejor ejemplo se encuentre dentro del Nuevo Testamento, en la carta a los Hebreos. En ella, una lista extraordinaria de antepasados judíos culmina con este llamamiento: “Pro tanto, también nosotros, ya que estamos rodeados de tal nube de testigos, liberémonos de todo impedimento y del pecado que continuamente nos asedia, y corramos con constancia en la carrera que se abre ante nosotros, fijos los ojos en Jesús, el pionero y perfeccionador de nuestra fe…” (Heb 12, 1-2). Los especialistas bíblicos señalan que la imagen de fondo de este texto es la de un estadio abarrotado de gente. Arriba en los graderíos, los que en otro tiempo corrieron la carrera están ahora animando a los que en otro tiempo corrieron la carrera están ahora animando a los que están abajo en la pista. Las luchas y victorias de la “nube de testigos” alientan a quienes todavía están corriendo, despertando la esperanza de que también ellos pueden correr bien.&lt;br /&gt;En la época de los mártires, esta relación mutua, colegial, entre muertos y vivos recibió una expresión fuerte. El Martirio de Policarpo la expresa con mucha precisión: “Porque a éste (Cristo) le adoramos como al Hijo de Dios. Pero a los mártires los amamos como a discípulos e imitadores del Señor, y con razón, dado su afecto incomparable por su rey y maestro. Que también nosotros lleguemos a ser sus camaradas y condiscípulos”. Los sermones de San Agustín están llenos de esta intuición relativa al compañerismo. En la predicación de la fiesta de las jóvenes mártires Perpetua y Felicidad, dice: “Que no nos parezca poca cosa el hecho de ser miembros del mismo cuerpo que ellas…. Nosotros nos maravillamos de ellas, ellas tienen compasión de nosotros. Sin embargo, todos servimos a un solo Señor, seguimos a un solo maestro, atendemos a un solo rey. Todos estamos unidos a una sola cabeza, viajamos a la misma Jerusalén, vamos tras el único amor, abrazamos la misma unidad”. En efecto, continúa el santo, la gente de edades pretéritas no tenía ni idea de que un día nosotros estaríamos aquí en este lugar, en una Iglesia futura, alabando a Dios: “todavía eran incapaces de verlo; pero ya estaban construyéndolo desde sus propias vidas”. La aventura de la fe de esas personas abre un camino para nosotros, y en este momento vamos por delante de otros en un río continuo de compañeros que buscan a Dios.&lt;br /&gt;A diferencia de la relación entre el patrón poderoso y el cliente necesitado, el compañerismo asocia a vivos y muertos en un círculo de mutua afirmación. Más que una mera intercesión, esta modalidad entraña un recuerdo crítico de esa nube de testigos para que sus vidas despierten hay la resistencia y la esperanza en la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Como estrellas en la Vía Láctea&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo paso es apreciar el don de las figuras paradigmáticas. Dentro de esta gran nube de testigos, diferentes tiempos y lugares ven la aparición de personas concretas que concentran las energías del Espíritu para una comunidad local en sus circunstancias propias y únicas. Estas personas forjan sendas de justicia y de paz, sanación y compasión, creando posibilidades nuevas que otros pueden aprovechar en ese momento. Cuando tales mujeres y hombres son reconocidos por el sentido común espiritual de la comunidad, se convierten en figuras paradigmáticas. Desde el punto de vista teológico no les llevan ninguna ventaja espiritual esencial a los demás miembros de su comunidad, pues todos ellos están llamados a ser amigos de Dios y profetas, lo cual hace que la santidad resulte un fenómeno general y constante en la Iglesia pecadora y el mundo. Pero la confluencia entre las circunstancias históricas y sus dotes e iniciativa únicas y propias les da una función beneficiosa dentro del mundo más amplio. Canonizados o no, sus nombres son recordados como una bendición, como un acto de resistencia, como una llamada a la acción, como un acicate a la fidelidad. En todas las épocas hay personas así, también en la nuestra: “la fuente todavía mana, no se ha secado”.&lt;br /&gt;El proceso por el cual la comunidad reconoce a los líderes destacados pone de manifiesto que éstos son una interpretación social. En su estudio de los santos y el posmodernismo, Edith Wyschogrod utiliza una analogía musical para explicarlo. La captación de la persuasiva presencia de la gracia en otra persona no es algo que se produzca como resultado de una argumentación racional. Más bien guarda afinidad con la valoración de una composición musical. Hay que empezar teniendo alguna noción del tema musical, de su autor, de su relación con otras obras, etc, o no podrá darse el paso a una comprensión profunda. Luego se asiste a la interpretación. “En ese momento algo sucede en el oyente. Cuando el tema se escucha con intensidad, señala a algo más allá de si mismo que conecta con la estructura total de la música: las capacidades rítmicas, armónicas y melódicas de la música, su fuerza emocional y los materiales que la han precedido”.&lt;br /&gt;Lo mismo pasa con la valoración de la dotación espiritual de una persona concreta. Al entender, por confusamente que sea, la vocación evangélica de la Iglesia, la gente se encuentra con la memoria narrativa, el icono artístico o la presencia viva de un líder, dentro del contexto dinámico de una historia continua cargada de sufrimientos y desastres. En el encuentro, algo acontece en los “oyentes”. Éstos reconocen la bondad, sabiduría y justicia divinas refractadas en esa vida llena de vitalidad, real y concreta, de una manera que les resulta irresistiblemente atractiva. Los líderes santos paradigmáticos corrigen o amplían la visión moral de la comunidad, atacando la dureza de corazón y provocando una respuesta comprometida. El proceso de reconocerlos no es irracional, pero sí se produce en un plano de la sensibilidad que no se agota en las explicaciones. Es un discernimiento en el Espíritu. Al apreciar la creatividad de un líder, incluso la del que hace un juicio crítico sobre la habitual indeferencia de la comunidad, ésta se abre a nuevos dinamismos de la gracia.&lt;br /&gt;Estas figuras paradigmáticas son como una Vía Láctea lanzada del cielo a la tierra, como un río resplandeciente de estrellas que trazan espirales a partir del centro de la galaxia, sólo Dios, para iluminar una senda a través de la oscuridad. Son mujeres y hombres que brillan como estrellas con el débil resplandor de la divinidad, mostrando el rostro de Cristo a la comunidad en el tiempo y el espacio en que ésta habita. Destilan los valores fundamentales de la tradición viva de una forma concreta y accesible. La fuerza directa de su ejemplo actúa en la comunidad como un catalizador, impulsando a sus miembros a reconocer que sí, que eso es lo que están llamados a ser y a hacer. Dado que el cristianismo es una manera de vivir, su concreción hace fermentar el entorno moral y lo nutre, volviendo a otros hacia la práctica de la justicia y la compasión por el mundo, es decir, los seres humanos y la tierra. Un fuego enciende otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Prácticas concretas de recuerdo y esperanza&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer paso es adoptar la principal práctica por la cual florece el modelo del compañerismo. Consiste ésta en una manera disciplinada de recordar que conecta a unas personas con otras a través del tiempo, posibilitando la lucha por la justicia. Hace mucho que los tiranos saben que para reducir a un grupo entero a la servidumbre, manteniéndolo calladamente en cautiverio, deben quitarles a los pueblos la memoria: su herencia, sus antepasados y sus tradiciones. La destrucción de la memoria es una maniobra típica de los gobiernos totalitarios. Sólo está permitida la historia oficial, y ésta cuenta la historia de los que han triunfado, mientras que  el relato de los derrotados se reprime. La poetisa Adrienne Rich señala que no es nada nuevo decir que la historia es una versión de los acontecimientos contada por el vencedor: “Hasta los dominadores lo reconocen. Lo que más sentida y pragmáticamente han dicho las gentes de color, las mujeres blancas, las lesbianas y los gays, la gente con raíces en la clase trabajadora industrial o rural, es que sin nuestra historia somos incapaces de imaginar un futuro, porque estamos privados del recurso precioso de saber de dónde venimos: el valor y las vacilaciones, las visiones y las derrotas de quienes nos precedieron”. La identidad personal y comunitaria se forma, en cambio, cuando se reaviva la memoria suprimida. Esto atestigua el hecho de que toda rebelión está alimentada por el poder subversivo de los sufrimientos y libertades recordados. La idea de J. B. Metz de que la memoria crítica es “peligrosa” resulta absolutamente exacta. Una práctica concreta del recuerdo es la letanía. Ésta tuvo su origen en el cristianismo oriental en el siglo IV como una forma de oración de los laicos, más que del clero, y se ha mostrado capaz de infinitas variaciones y de una honda eficacia. En la anual vigilia pascual, la procesión hasta la pila bautismal va acompañada por la tradicional “letanía de los santos”, que ensancha inmensamente a la comunidad que acoge y rodea a quienes están a punto de ser bautizados. Hoy en día, las mujeres crean letanías de líderes femeninas largo tiempo preteridas por la tendencia patriarcal de los círculos oficiales. En los ámbitos interreligiosos se menciona y se afirma mutuamente a miembros destacados de las diferentes comunidades religiosas. En América Latina, en lugar del habitual “Ruega por nosotros”, se ha extendido la costumbre de responder con la afirmación &lt;em&gt;Presente&lt;/em&gt;. Éste es un término polivalente que pide que los santos estén presentes, da a entender que están presentes y, fundamentalmente, afirma el poder de la resurrección que hace posible que estén presentes. Es un símbolo impresionante que compromete a la comunidad a honrar su memoria emulando sus vidas.&lt;br /&gt;Un ejemplo….En el aniversario el asesinato del arzobispo de San Salvador, la gente se reunió en una iglesia de la ciudad de Nueva Cork para conmemorarlo. Tras unas lecturas de la Escritura, oyeron textos de algunos de los miembros de la Iglesia asesinados en El Salvador.&lt;br /&gt;De Óscar Romero mismo: “Soy un pastor que con su pueblo ha empezado a aprender una verdad hermosa y difícil: nuestra fe cristiana requiere que nos sumerjamos en este mundo. El rumbo tomado por la Iglesia ha tenido siempre repercusiones políticas. El problema es cómo dirigir esa influencia para que esté de acuerdo con la fe …Mi vida ha sido amenazada muchas veces. Tengo que confesar que como cristiano, no creo en una muerte sin resurrección. Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño… Por supuesto, mejor que se den cuenta de que perderán el tiempo… Por supuesto, mejor que se den cuenta de que perderán el tiempo. Morirá un obispo, pero la Iglesia de Dios que es el pueblo nunca perecerá”. De Jean Donovan: “Así, las tropas de paz se han marchado hoy, y mi corazón se ha hundido. El peligro es extremo, y hacen bien en marcharse, pero parece que cuanto más ayuda se necesita, de menos se dispone. En este momento debo evaluar mi propia posición, porque no estoy por el suicidio. Varias veces ha decidido marcharme… y casi lo hubiera conseguido de no ser por los niños, víctimas pobres y golpeadas de la locura adulta. ¿Quién cuidaría de ellos?  ¿Qué corazón sería tan firme como para apoyar lo razonable en medio del mar de sus lágrimas y su soledad?. El mío no, querido amigo, el mío no”.&lt;br /&gt;De Ignacio Ellacuría: “Nuestro análisis intelectual encuentra que nuestra realidad histórica, la realidad del Tercer Mundo, se caracteriza fundamentalmente por el predominio efectivo de la injusticia sobre la justicia, de la pobreza sobre la abundancia ….. Nos preguntamos qué hacer al respecto de una manera universitaria. Respondemos primero desde un punto de vista ético: debemos transformarlo, hacer todo cuanto podamos para asegurar que el bien predomine sobre el mal, la verdad sobre la falsedad…. Si una universidad no decide asumir este compromiso, no entendemos la validez que tiene como universidad, menos aún como universidad de inspiración cristiana…. Pero en un mundo donde imperan la falsedad, la injusticia y la opresión, una universidad que luche por la verdad, la justicia y la libertad no puede dejar de ser perseguida”.&lt;br /&gt;Y empezaron la letanía:&lt;br /&gt;Óscar Romero - ¡Presente!&lt;br /&gt;Maura Clarke, Ita Ford, Dorothy Kazel, Jean Donovan - ¡Presentes!&lt;br /&gt;Ignacio Ellacuria, Ignacio Martín Baró, Juan Ramón Moreno, Armando López, Segundo Montes, Joaquín López y López - ¡Presentes!&lt;br /&gt;Elba Ramos y Celina Ramos - ¡Presentes!&lt;br /&gt;Todos los jóvenes catequistas, operarios, trabajadores comunitarios, líderes religiosos de los pueblos asesinados por la justicia de Cristo - ¡Presentes!&lt;br /&gt;En este caso, la práctica de conservar la memoria tuvo una repercusión claramente crítica. Al nombrar a los setenta y cinco mil hombres, mujeres y niños que murieron durante la década de violencia de El Salvador (que fue sostenida con armas y entrenamiento de los EE.UU.) y las voces de quienes velaron por ellos y con ellos, se vio sacudida la autocomplacencia de las personas, en su mayoría privilegiadas, de esa asamblea norteamericana. Éstas se sintieron espoleadas a convertirse y a actuar a favor de la justicia en solidaridad con sus hermanas y hermanos pobres y oprimidos, una situación que todavía hoy continúa en un sinnúmero de lugares.&lt;br /&gt;En los albores de este tercer milenio, el mundo en su conjunto está desgarrado por injusticias de todas clases, por la explotación de los pobres, el racismo y el sexismo, por la terrible hambre y por la tentación de resolverlo todo con la violencia. La Iglesia está atormentada por el escándalo, el conflicto y el fracaso generalizado a la hora de alentar un liderazgo pastoral. La voluntad de Dios todavía no se ha hecho en la tierra como en el cielo, ni en la sociedad ni en la Iglesia. Cultivar el campo de la conexión profunda con mujeres y hombres líderes de tiempos pretéritos permite que la fuerza de sus vidas entre hoy a raudales en la comunidad de amigos de Dios y profetas, para beneficio de todos, muy especialmente de los pobres y marginados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-116591328042920377?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/116591328042920377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=116591328042920377' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116591328042920377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116591328042920377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/12/un-fuego-enciende-otro.html' title='UN FUEGO ENCIENDE OTRO'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-116582856761091858</id><published>2006-12-11T10:16:00.000+01:00</published><updated>2006-12-11T10:16:07.616+01:00</updated><title type='text'>LA DIMENSION PERSONAL DE LA SOLIDARIDAD</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;LA DIMENSION PERSONAL DE LA SOLIDARIDAD&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Michael Czerry, S.J. &lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Comic Sans MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Comic Sans MS;"&gt;Reseña del autor&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style="font-family:Comic Sans MS;"&gt;.-&amp;nbsp;&amp;nbsp;Canadiense, de origen checo, es en la actualidad el responsable del Apostolado Social de la Compañía de Jesús a nivel mundial. Durante varios años fue director del Instituto de Derechos Humanos de la U.C.A. (Universidad de Centroamérica) de El Salvador. Asimismo, actuó de observador internacional de Derechos Humanos en Haití, bajo el auspicio de Naciones Unidas. También es el director de la revista “Promoción de la Justicia”, editada por la Compañía de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;En febrero de 1979, en mi primera visita a El Salvador, fui a la aldea de Aguilares donde el párroco, el padre jesuita Rutilio Grande, había denunciado la terriblemente mala distribución de la tierra. Su palabra, brava y profética, le había costado la vida dos años antes. Fue el primero de los mártires de la Compañía de Jesús en Centroamérica.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;En Aguilares conocí a un campesino, Juanito, que durante dos o tres meses al año tenía trabajo en la cosecha de algodón; el resto del año no tenía nada que hacer, y por eso su familia sufría hambre, enfermedades, miseria. Bastaba “ver” el sufrimiento de Juanito para poder “juzgar” la dominación de unos pocos terratenientes super-ricos y la represión del Ejército; y, luego, “actuar” en solidaridad.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Solidaridad significaba asumir la causa de los pobres u oprimidos y luchar por ella.&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Cuando, después de la visita, volví a Canadá, no era tan difícil hacer el trabajo. Escribía, daba charlas y talleres, entrevistas en la prensa, radio y televisión. Describí y analicé la situación en El Salvador, subrayé los lazos políticos y comerciales con Canadá, expliqué nuestra responsabilidad como ciudadanos, como habitantes de las Américas, como cristianos, y pedí el apoyo y la participación de todos. Así, en aquellos tiempos, se dió la solidaridad.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;A pesar de todos los desafíos y contradicciones, dificultades y problemas, el contexto de solidaridad se caracterizaba por una cierta claridad, que hoy en día no tenemos, y por una cierta esperanza, que hoy en día nos cuesta recuperar.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;La claridad la tuvimos gracias a un análisis que permitió trazar, con relativa facilidad, las conexiones entre los sufrimientos de Juanito y los múltiples problemas en distintas partes del mundo; la esperanza la tuvimos, gracias a una visión social compartida y a la evidencia de cierto progreso alcanzado.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Tomando a El Salvador como ejemplo, se podría determinar el dominio económico y geopolítico de Estados Unidos, los lazos frágiles con otros pequeños países de América Central, la influencia de Cuba, el interés particular de España. Decisiones tomadas en otros lugares tuvieron claramente sus efectos sobre los pobres en El Salvador, y parecía relativamente fácil determinar las causas de muchas injusticias.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;En aquella época de la Segunda Guerra Mundial hasta 1989, se inventaron las nociones de “Tercer Mundo” y “desarrollo”; “liberación” y “derechos humanos” y llegaron a ser unos términos muy conocidos; “la revolución” o “el mundo libre” inspiraron a muchos y parecieron alcanzables. A la luz de la utopía cercana, se describieron y analizaron las injusticias, se denunciaron los regímenes represivos, las formas sistemáticas de pobreza, las estructuras opresoras, mientras que movimientos políticos y revolucionarios, sindicatos y organizaciones populares buscaban y ofrecían soluciones. “Solidaridad” significaba asumir la causa de los pobres u oprimidos, y luchar por ella.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Las injusticias, los sufrimientos, los problemas no eran menores entonces –no quiero decir eso-, pero sí que tanto los pobres de El Salvador como la gente solidaria con ellos tenían claridad de visión y esperanza en su acción.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;En aquellos años era tan evidente el sentido de “solidaridad” que no se nos hubiera ocurrido preguntarnos por la “dimensión personal de la solidaridad” como lo hace el título de esta conferencia.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Llegaron los grandes cambios&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El 16 de noviembre de 1989, el P. Ignacio Ellacuría y cinco compañeros jesuitas, la cocinera Elba y su hija Celina, de dieciséis años, fueron vilmente asesinados. Con su muerte, como mártires, ayudaron a que se alcanzara un arreglo negociado y justo de la Guerra Civil de El Salvador.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Casi simultáneamente a la matanza de los jesuitas, se fue derrumbando el Muro de Berlín hasta quedar abierta la Puerta de Brandeburgo como si, de repente, increíblemente Este y Oeste se estuvieran muriendo. En seguida, fuimos testigos de la desaparición de la Unión Soviética y de la reunificación de Alemania.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El sueño se estaba realizando. Los dos acontecimientos de hace ocho años –el martirio de la UCA, como semilla de paz, y el muro de Berlín como símbolo de unificación- marcaron unos cambios realmente grandes y profundos.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Ahora bien, ocho años después “el mundo ha cambiado”. Es fácil decirlo: ya no está dividido en dos bloques competidores. Somos testigos del llamado “triunfo del mercado”, del surgimiento de una cultura global y globalizadora, hay un único sistema económico llamado “neo-liberal”. Tenemos comercio libre, consumismo y competición; el abismo entre Norte y Sur es cada vez mayor, mientras que las ciudades albergan por doquier a más gente sin vivienda y a más jóvenes sin empleo.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Las grandes consecuencias de 1989 repercuten en la solidaridad. Unos se retiran a su individualismo con la excusa, más o menos legítima, de que todo esto es “demasiado complicado”, mientras que otros expresan su escepticismo sobre si pueden existir soluciones reales, o se preguntan: “¿En qué puedo yo contribuir?” La complejidad de la situación y la reticencia de la gente se refuerzan mutuamente... En un clima de individualismo y consumismo, la solidaridad ya no está de moda.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Además, los que quieren hacer algo encuentran muchos obstáculos para el ejercicio de la solidaridad, porque, después de tantos cambios constantes, ya no la entendemos bien. De manera distinta a la situación anterior, parecen faltar ideas claras sobre las “estructuras de injusticia”; nos cuesta explicar las “causas” de la pobreza en el Tercer Mundo o de aquí, en España, en el País Vasco o Navarra, o las causas del desempleo y de la exclusión. Por no hablar de soluciones.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Así la solidaridad no puede entenderse y practicarse hoy, después de 1989, como antes. La globalización parece unificar al mundo. De hecho lo deja desconectado (en pedazos) y así, los lazos no se ven. La claridad de análisis no existe, se dan muchas supersimplificaciones, la esperanza o confianza en el cambio ha disminuido mucho.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Un momento para reflexionar sobre “La dimensión personal de la solidaridad”&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Se siguen haciendo muchas actividades de solidaridad, tantas como antes, si no más, pero sí vale la pena pararnos un momento para reflexionar sobre “La dimensión personal de la solidaridad”. Este tema hace posible repensar y refundar la solidaridad. Os propongo que lo pensemos juntos esta tarde, a partir de los pobres y de la pobreza.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;La pobreza es algo paradójico: un escándalo y una bienaventuranza. Y la paradoja nos ayuda a repensar nuestro tema de la solidaridad.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Por un lado, la pobreza es algo claramente escandaloso, miserable, negativo: la pobreza concreta de un pobre que sufre, el abismo entre el Norte rico y el Sur pobre, la falta de lo más básico en contraste con el consumo de lujo...&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Por otro lado, la pobreza es una bienaventuanza: una libertad, una simplicidad, una autenticidad, una fuente de vida y de crecimiento.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Pensar la pobreza es un esfuerzo que requiere todo nuestro ser, todas nuestras facultades. No se puede hablar sólo intelectualmente de ella, lo sabemos instintivamente, aunque podamos también tenerle un poco de miedo.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Proponemos un contacto con el pobre que nos pone en cuestión, que nos cuestiona todo”&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Hemos visto que, antes de 1989, la pobreza era un escándalo en cierto sentido intelectual: dada la visión de una sociedad justa, un mundo mejor –alcanzables-, los pobres y oprimidos eran contradicciones vivas, y los que veían la contradicción tenían el deber de superarla, de resolverla. Hoy proponemos, antes que nada, un contacto, no tanto con la pobreza como problema a resolver intelectualmente, cuanto con el pobre que nos pone en cuestión, que nos cuestiona todo.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Podéis responder: ya estamos saturados de información sobre injusticia y sufrimiento, ¿por qué necesitamos un contacto directo y vital? ¿qué novedad nos aporta?&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Las imágenes de la televisión y de los periódicos nos presentan cuerpos mutilados, vientre hinchados, camas de cartón en la calle en medio del invierno. Son imágenes casi pornográficas que, en lugar de acercarnos, nos distancian de la realidad de los pobres y nos muestran sólo su cara más espantosa. Estamos sumergidos en una sociedad y en una cultura que quieren esconder a los pobres..., muchas cosas nos empujan a alejarnos de los pobres, a ignorar sus causas, sus dificultades y sufrimientos. Pero si los pobres están lejos de la vista, poco a poco se alejan también del corazón... 0 ¡no entran nunca en él!&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Contra la distancia impuesta por los “mass media”, ¿por qué insistir en el contacto directo con los pobres, los excluidos y los marginados, del Tercer Mundo, de Bilbao o de Pamplona?&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El sufrimiento del otro me cuestiona. Del encuentro con él surgen preguntas, la compasión motiva el combate contra la pobreza, y es también fuente de cambio en el estilo de vida. Este contacto fundamental, directo, motiva los pasos siguientes y remite constantemente a los pobres en el proceso llamado “solidaridad”&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El contacto con el pobre puede hacer emerger lo mejor de nosotros, nos abre posibilidades de vida que no podíamos ni siquiera imaginar. Libertad, posibilidad de contactos auténticos y profundos, de vez en cuando el encuentro con una felicidad inexplicable. Quien ha hecho la experiencia pueda dar testimonio de ello.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La compasión, la ternura, la fidelidad: el primer paso de la solidaridad.&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;La compasión, la ternura, la fidelidad, grandes valores en sí, son también el primer paso de la solidaridad. Porque el rostro del Otro –inerte, sin defensa- me interpela, me mueve, me invita y me ayuda a entrar en el proceso de la solidaridad. &lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Con todo eso, no quiero ni rechazar ni reducir la importancia del enfoque intelectual. La pobreza hay que confrontarla, rigurosamente, con investigación y pensamiento. Esta experiencia real nos empuja a entender, a comprender de manera crítica, el grito del pobre, a “traducirlo, científicamente en problemas económicos, culturales, étnicos, políticos, religiosos y sociales que subyacen en el sufrimiento. Los pobres huyen de la pobreza, tenemos que entender por qué el sistema y la cultura global son tan atractivos, por qué el consumismo atrae tanto y también a los pobres...&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Ellacuría y sus compañeros, como mártires universitarios, nos recuerdan los aspectos más importantes de la comprensión científica de la pobreza al servicio de los pobres, el dedicar los estudios gratuitamente a ellos en lugar de hacer carreras o ganar renombre.Tenemos, pues, que recapacitar para hacer análisis socio-culturales y encontrar instrumentos que sean aptos y adecuados para comprender el contexto posterior a 1989. Estos instrumentos no son sencillos y no son baratos.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Pero lo pobreza, como hemos dicho, es profundamente paradójica, “no sólo una bienaventuranza de cercanía y de compasión”, sino también un problema que hay que enfrentar.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La solidaridad tiene que ser esencialmente personal y realmente eficaz&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;No bastan la cercanía, el personalismo, los estudios, las motivaciones; hay que combinar todo eso con respuestas activas y eficaces.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El aspecto personal ayuda a superar las ideologías de la eficacia: el peligro de tantas soluciones técnicas que no cambian nada; de tantas soluciones revolucionarias que, después del triunfo, dejan a los pobres desilusionados. La acción no puede ser sólo un bien externo, objetivo, eficaz, público, sino que tiene que implicar realmente la transformación de mi manera de vivir y de ser.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al mismo tiempo, el problema de la pobreza nos recuerda que no bastan las experiencias de satisfacción personal, de haber aprendido algo de los pobres, de haber hecho una experiencia de voluntariado, de haber mejorado la propia personalidad o tranquilizado la conciencia.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La pobreza no es sólo, ni siquiera en primer lugar, ocasión de experiencia personal, sino, con objetividad y urgencia, algo que combatir, contra lo que luchar. La solidaridad tiene que ser esencialmente personal –mía, tuya, nuestra- y, a la vez, realmente eficaz en el combate contra la pobreza.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Todavía vamos más allá al pensar la pobreza cuando nos ubicamos en una perspectiva cristiana, cuando nos preguntamos qué bloquea realmente el desarrollo y la liberación, qué produce la pobreza. La fuente más radical de toda esclavitud, tanto personal como social, es el pecado cometido por los individuos y acumulado en estructuras de pecado. Las situaciones mismas de pobreza, exclusión, opresión, todos los inocentes que sufren como pecadores y víctimas del pecado, nos hacen penetrar en los misterios profundos del pecado, la pobreza de Jesús, el poder de la Cruz.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Hacernos pobres y luchar en contra de la pobreza”&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La propuesta que quisiera haceros esta tarde es la de una solidaridad compuesta esencialmente, inseparablemente, de los dos rostros que la pobreza nos ha revelado, al parecer simultáneamente como escándalo y como liberación.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Intentamos pensar así nuestra solidaridad desde la siguiente óptica:: “Hacernos pobres y luchar en contra de la pobreza”.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La propuesta no es una solución acabada, sino una manera de abordar siempre la solidaridad.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Como reconoceréis inmediatamente, afecta a nuestro ser y a nuestro modo de ser. No puede ser un cambio de una vez para siempre, sino una búsqueda y un proceso de cambio continuo: convertirse en pobre y combatir la pobreza.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Antes de 1989, veíamos con claridad las conexiones entre el primer mundo y el tercero, entre la prosperidad de una parte y la pobreza de otra. Hoy nos preguntamos: ¿Cómo estamos conectados?; nuestro estilo de vida ¿cómo está conectado con las injusticias y los sufrimientos a nivel local e internacional? La pregunta sigue siendo válida, y las únicas dos respuestas claras –100% responsables o en absoluto no responsables- ambas son falsas. La verdad está en el medio, pero, aunque se pudiera calcular, no creo que esta noción de responsabilidad ayude a que alguien se haga solidario.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Mi propuesta, el hacernos pobres en la lucha contra la pobreza, implica, sin embargo, una conexión profunda, pero que no es de culpa. Establece una conexión, sin explicarla necesariamente. La justicia y la promesa de la propuesta se pueden ver inmediata e intuitivamente, pienso yo.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Hacernos pobres y luchar en contra de la pobreza” tiene sentido en sí, pero, leído en óptica cristiana, adquiere otra profundidad y significado; es una expresión mística, pero no necesariamente piadosa; una expresión profundamente cristiana sin ser confesional.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Tanto el “hacerse pobre” como el “combatir la pobreza” se pueden vivir como seguimiento del Jesús pobre. Hacerse continuamente pobre consiste en una transformación continua del corazón, una conversión continua de toda una vida en el seguimiento del Cristo pobre. Cada encuentro con un pobre puede ser un encuentro con Aquel que se hizo totalmente pobre.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Luchar en contra de la pobreza en todas sus formas, y luchar hasta el final, puede significar –como significó para Jesús- aceptar la muerte en la Cruz, con un amor preferencial por los pobres, para salvar a toda la humanidad. Como significó para los mártires de la UCA. En palabras de Monseñor Romero, el arzobispo asesinado de San Salvador, “”Para dar vida a los pobres hay que dar de la propia vida y aún dar la propia vida”.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Así, desde cualquier punto de vista, cristiano o no, nuestra solidaridad consiste en hacerse pobre para combatir la pobreza. Lo contrario de aliviar el sufrimiento y/o cambiar las estructuras injustas sin afrontar, existencialmente, nuestra propia implicación..., de sugerir que las injusticias pueden ser de alguna manera "técnicamente” superadas sin modificar nuestro estilo de vida..., de exigir que los pobres cambien (por ejemplo que dejen de tener tantos hijos o de cortar árboles) sin cambiarnos a nosotros mismos..., de pretender decir que nosotros los ricos norteños, occidentales, debemos dejar ya de dominar y explotar y entonces la pobreza y la injusticia desaparecerán automáticamente...., de ayudar a alguien que sufre (directamente estando con él, o indirectamente enviándole algo para comer y vestirse), sin querer enterarse de las causas subyacentes y los patrones recurrentes..., de ocuparse en pequeñas o grandes acciones socales, sin la posibilidad de un cambio personal/comunitario.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Dicho brevemente, o ganar las batallas de la pobreza sin someterse al cambio personal, o abrazar al pobre o a Jesús pobre, sin luchar en contra de la pobreza..., ni lo uno ni lo otro merecen automáticamente la categoría de “solidaridad”.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Con esta fuerte opinión o juicio no quiero limitar la solidaridad a unas pocas cosas. De hecho, no tenemos hoy aquella claridad analítica e ideológica del pasado como para decir con convicción: esto sí, lo otro no. Al contrario, en nuestro mundo complejo y conflictivo hay infinidad de posibilidades de acción... Lo que sí buscamos, sin embargo, es que las dos partes de nuestra dimensión estén presentes en su dinámica tensión.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Así, firmar un comunicado o ir a una manifestación, sentarse al lado de un enfermo de SIDA en cama, acoger a inmigrantes y refugiados, dar dinero (poco o mucho), ofrecer un cierto tiempo (desde unas horas por semana aquí, hasta un año o más en ultramar), desarrollar proyectos eficaces en el Tercer Mundo, ofrecer servicios bien organizados al Cuarto Mundo- todos estos son medios buenos, importantes y bienvenidos, pero son medios. De hecho, la expresión “combatir la pobreza” cubre un sinnúmero de acciones de todo tipo y a todos los niveles, a pequeña escala, y a gran escala. En nuestro mundo, después de 1989, reconocemos que ningún problema es el único importante, ninguna solución promete resolverlo todo. Cualquier área es importante: la ecología, los derechos humanos, los conflictos étnicos, el analfabetismo, el desempleo, la violencia social, la guerra.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pero una acción, por útil y eficaz que sea, no cuenta como solidaridad, en el sentido en el que estamos meditando esta noche, si le falta el aspecto personal, el aspecto de cambio, el aspecto de conversión continua.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;La actividad solidaria, por otro lado, nace y adquiere su sentido no tanto por la causa o el contexto, como hemos visto antes del cambio de 1989, sino por el nivel menos analítico/sistemático y más humano, precisamente lo que nuestro título llama “la dimensión personal”.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;La auténtica&amp;nbsp;&amp;nbsp;solidaridad se desarrolla, pues, desde una pobreza personal hacia una acción que comunica algo profundo: la solidaridad construye, anima, reconcilia y, en todo eso, da esperanza.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br/&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Los cambios personales y comunitarios testimonian que una vida más justa es posible&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Los cambios personales y comunitarios testimonian (con gestos pequeños y gestos más grandes) que otra vida, una vida más humana y más justa es posible, es alcanzable. Los mismos contribuyen al cambio cultural y son pasos previos al cambio estructural.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Así los cambios de nuestras vidas, las acciones que llevamos a cabo y los cambios culturales y estructurales que resultan, todos van juntos.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;La verdadera solidaridad es luchar incansablemente para superar la pobreza, incluir a los excluídos, aliviar a los que sufren y ocuparse del planeta. Y, al mismo tiempo, compartir más completamente aún el destino de los pobres, vivir de otra manera, y dar testimonio de la justicia y de la paz.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Nuestra propuesta es profundamente personal, pero se lleva adelante en comunidades que se encargan del proceso de solidaridad.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;En este sentido, la propuesta es muy contra-cultural. La cercanía, el contacto personal, la amistad con gente que sufre, el énfasis comunitario, van prácticamente en contra de todo lo que la cultura consumista, neo-liberal, individualista y global nos propone. No estamos solos y, huelga decirlo, la solidaridad como sinónimo de “hacerse pobre para luchar en contra de la pobreza” nace de la comunidad y crea comunidad.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Nuestra cultura es, además, muy cerrada, monolítica y uniforme. Pero los pobres y los que sufren, si nos acercamos a ellos y nos dejamos afectar por ellos, nos cuestionan, nos sacan de nuestra rutina y nos ponen en contacto con una dinámica distinta de deseos y valores.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Así encontramos una puerta abierta. En la misma cultura de hoy, los valores son considerados cada vez más como una opción personal, que una elección sostenida social y culturalmente. Existe la libertad de creer, de reunirse en comunidad, de tomar iniciativas, de expresarse en público y de tomar parte activa en la sociedad. La situación está abierta a todo tipo de creatividad y de descubrimiento, tanto a nivel individual como a nivel comunitario.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Gracias a esta libertad, vosotros y yo podemos optar por ser solidarios en el sentido de “hacernos pobres para combatir la pobreza”. Podéis preguntarme ¿qué quiere decir concretamente todo esto? ¿qué tenemos que hacer? La propuesta (sí, es algo provocativa, lo confieso), consiste precisamente en salir por un momento de la óptica del “hacer” y pararse cada uno a pensar su vida desde los pobres, desde las sugerencias que emergen de los dos aspectos ambivalentes de la pobreza en camino hacia una autenticidad, simplicidad, honestidad consigo mismo. Nuestra afectividad y nuestros pensamientos, tanto como nuestra inteligencia y nuestras acciones están en juego.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;La cultura plantea dificultades considerables, pero, al ser personalista, no logra obstaculizar la opción preferencial de solidaridad. Los pobres pueden ayudarnos, nosotros les necesitamos. Estando con ellos, se nos revela un verdadero espacio personal comunitario, contra-cultural.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Así quisiera proponeros el que asumiérais la solidaridad en este sentido de hacerse pobres para luchar contra la pobreza. Que toméis como tarea importantísima, si no principal, la de introduciros e introducir a vuestros miembros y voluntarios en el misterio de la solidaridad. ¿Podéis facilitarles el encuentro con los pobres, ayudando a formar comunidad y acompañarles en este proceso de toda una vida? Esto tendría varias concreciones:&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Un proceso continuo de formación y de reflexión que abarca todas nuestras dimensiones.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Acercarnos de manera real a los excluídos de aquí y a los pobres del Tercer Mundo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Participar en grupos de personas que ya han comenzado este camino, como son Cáritas, grupos por la paz, por los inmigrantes, por los derechos humanos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Concluiríamos nuestra meditación sobre la solidaridad escuchando un párrafo de la 34ª Congregación General de la Compañía de Jesús, que tuvo lugar hace casi tres años, y pidiendo para que cada uno de nosotros oiga con claridad la invitación que Dios nos brinda a través de los pobres, y para que cada uno reciba con alegría la gracia que Dios nos da para responder.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;“&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Nuestra experiencia de los últimos decenios ha demostrado que el cambio social no consiste sólo en la transformación de las estructuras políticas y económicas, puesto que éstas tienen sus raíces en valores y actitudes socio-culturales. La plena liberación humana, para el pobre y para todos nosotros, se basa en el desarrollo de &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;comunidades de solidaridad, &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;tanto de rango popular y no gubernamental como de nivel político, donde todos podamos colaborar en orden a conseguir un desarrollo plenamente humano&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;(Juan Pablo II, “Sollicitudo Rei Socialis”, 27ss. Centesimus Annus, 49)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Todo esto debe hacerse en el contexto de una razonable y respetuosa interrelación entre los diversos pueblos y culturas, el medio ambiente y el Dios que vive entre nosotros.” (GC34, D.3, n. 10)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;(Texto extraído del libro “Hacia una sociedad más solidaria”, Ediciones Mensajero.- Publicado por ALBOAN, Fundación para el Desarrollo Solidario, Bilbao, folleto nº 3.)&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-116582856761091858?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/116582856761091858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=116582856761091858' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116582856761091858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116582856761091858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/12/la-dimension-personal-de-la.html' title='LA DIMENSION PERSONAL DE LA SOLIDARIDAD'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-116341799562588545</id><published>2006-11-13T12:39:00.000+01:00</published><updated>2006-11-13T12:39:57.813+01:00</updated><title type='text'>Entrevista a Nieves en El Periódico</title><content type='html'>Nuestra compañera Nieves participó recientemente en una misión amparada por la ONU para informar sobre el respeto de los derechos de los indígenas de Colombia. El Periódico de Aragón le hizo la siguiente &lt;a href="http://ccparagon.pangea.org/mundoabierto/Colombia/EntrevistaNieves_2006.pdf"&gt;entrevista (pdf)&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-116341799562588545?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/116341799562588545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=116341799562588545' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116341799562588545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116341799562588545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/11/entrevista-nieves-en-el-peridico.html' title='Entrevista a Nieves en El Periódico'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-116315339026152615</id><published>2006-11-10T11:09:00.000+01:00</published><updated>2006-11-10T11:09:50.266+01:00</updated><title type='text'>Pueblos indígenas y mundialización</title><content type='html'>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Comunidad Cristiana Popular Torrero I&lt;br/&gt;Zaragoza a 9 de noviembre de 2006&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;strong&gt;Pueblos indígenas y mundialización (Leonardo Boff)&lt;/strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;strong&gt;Sabiduría ancestral&lt;/strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Hay que destacar su profunda&amp;nbsp;&amp;nbsp;capacidad de observación de la naturaleza con sus fuerzas y de la vida con sus vicisitudes. Su sabiduría se fue tejiendo en sintonía fina con el universo y con la escucha atenta de la Tierra. Saben mucho mejor que nosotros casar cielo y tierra, integran vida y muerte, compatibilizar trabajo y diversión, confraternizar ser humano con naturaleza. En este sentido son altamente civilizados aunque sean tecnológicamente primitivos. Todo existe para brillar y el ser humano existe para bailar y festejar ese brillo. Nuestra cultura dominante necesita rescatar esa sabiduría.&lt;br/&gt;La Tierra debe ser tratada con la reverencia y el respeto que se da a las madres.&lt;br/&gt;Esta relación sinfónica con la comunidad de vida es imprescindible para garantizar el futuro común de nuestra propia vida y de la vida de la especie humana.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;strong&gt;Actitud de veneración y de respeto&lt;/strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Par los pueblos indígena, así como para muchos contemporáneos, todo esta vivo y cargado de mensajes que es importante descifrar. Los indígenas consiguen captar naturalmente el hilo que liga y religa todas las cosas entre si y con Dios.&lt;br/&gt;La libertad, esencia de la vida indígena, la complejidad de la vid, la sofisticación de las relaciones sociales generan sentimiento de prisión y de angustia. El indio es el hombre libre.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;strong&gt;La autoridad, el poder como generosidad&lt;/strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La libertad vivida por los indios confiere una marca singular a la autoridad de sus caciques. Estos nunca pueden tener mando sobre los demás. Su función es de animación y de articulación da las cosas comunes respetando siempre el don supremo de la libertad individual. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los indígenas podrían ser en tantas cosas nuestros maestros y nuestros doctores, tal como se decía de los pobres en la Iglesia de los primeros tiempos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;(Agenda Latinoamericana, año 2003. pgs. 116-117)&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;“Un solo pueblo no puede conocer todos los caminos de Dios. Por eso Dios creo muchos pueblos. Cuando un pueblo dice: yo se todo sobre Dios, y lo se mejor que los demás, ese pueblo no conoce bien a Dios...”&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Saila kuna Horacio Méndez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-116315339026152615?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/116315339026152615/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=116315339026152615' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116315339026152615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116315339026152615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/11/pueblos-indgenas-y-mundializacin.html' title='Pueblos indígenas y mundialización'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-116060388765315038</id><published>2006-10-11T23:57:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T23:58:07.666+02:00</updated><title type='text'>Comunicado CCPs Andalucía</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;AUTOFINANCIACIÓN  DE LA IGLESIA, YA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Las &lt;b&gt; Comunidades Cristianas Populares (CCP) de Andalucía&lt;/b&gt;, consideramos  el nuevo acuerdo de financiación firmado entre el gobierno español  y la conferencia episcopal española, como un paso tímido hacia la  autofinanciación de la jerarquía de la Iglesia católica. Ya es hora  de que se cumpla el compromiso firmado entre el Estado español y el  Vaticano allá en 1979, cuando se establecía un período transitorio  de tres años para llegar a autofinanciarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;También  valoramos positivamente la instauración del pago del IVA en la compraventa  de bienes e inmuebles por parte de la Jerarquía eclesiástica, en cumplimiento  de la normativa europea. Y, en su justa medida también, la subida del  0,52 al 0,7  en la casilla del IRPF, y no al 0,8 como pretendía  la Conferencia episcopal. De esta forma se eliminará la contraprestación  encubierta que todos los años recibía ésta de los Presupuestos generales,  según parece unos 30 millones de € al año. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Pensamos  que es una cuestión de estricta justicia equitativa aumentar igualmente  el porcentaje destinado a las ONGs desde el 0,52 al 0,7.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt; A pesar de estas innegables ventajas, seguimos apostando para que en  España caminemos con más rapidez hacia la estructura de un Estado  laico con todas sus consecuencias. Es decir, garantía de libertad religiosa  y de culto para los individuos y comunidades, como establece nuestra  Constitución,  y, al mismo tiempo, un Estado que no hace preferencias  ni se decanta  por una determinada religión, cosmovisión o sentido  último de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;En  consonancia con este planteamiento, apostamos por la abolición del  Concordato entre el Estado español y el Vaticano y todos los acuerdos  posteriores basados en él. En este contexto de Estado laico, es deseable  la supresión del profesorado de religión en la enseñanza pública,  que debería ser sustituida por una formación  sobre el hecho religioso.  Y otras expresiones trasnochadas como la presidencia de autoridades  civiles y militares en las procesiones y manifestaciones religiosas  y viceversa: Actos civiles con expresiones religiosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Finalmente,  como cristian@s de base, que convivimos cada vez más de cerca con personas  de diferentes culturas y religiones,  nos vemos impelidos a vivir  con humildad nuestra fe, “desarmando” nuestras lenguaje teológico  de todo aquello que ha sido y es aún hiriente y despectivo hacia las  otras religiones. Sabemos que esa “reconstrucción” debe ser fruto  de una convivencia fraterna, respetuosa y solidaria entre unos y otros,  alejada de toda postura fundamentalista o excluyente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Secretaría  Técnica &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;CCP.  De Andalucía.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-116060388765315038?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/116060388765315038/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=116060388765315038' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116060388765315038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/116060388765315038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/10/comunicado-ccps-andaluca.html' title='Comunicado CCPs Andalucía'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-114967494439948629</id><published>2006-06-07T12:07:00.000+02:00</published><updated>2006-06-07T12:09:04.403+02:00</updated><title type='text'>Daltonismo Episcopal</title><content type='html'>&lt;h4&gt;Fuente: &lt;a href="http://eclesalia.blogia.com/2006/mayo.php"&gt;Blog de Eclesalia de Mayo 2006&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4&gt;15/05/2006&lt;/h4&gt; &lt;div class="articulo" id="art2006051501"&gt;&lt;h2&gt;semáforo bioético&lt;/h2&gt;&lt;div class="textoarticulo"&gt;&lt;img src="http://eclesalia.blogia.com/upload/20060515191155-semaforo.gif" class="left" alt="20060515191155-semaforo.gif" /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;DALTONISMO EPISCOPAL*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;JUAN MASIÁ, ex Director de la Cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia Comillas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;MADRID.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.eclesalia.net/"&gt;ECLESALIA&lt;/a&gt;, 15/05/06.- Con fecha 30 de marzo de 2006, la Instrucción pastoral de la LXXXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, opta una vez más por el pesimismo del semáforo en rojo. Cuando en vísperas de la celebración de la Pascua y con motivo de la conmemoración de los cuarenta años de la clausura del Concilio habría sido oportuno un mensaje esperanzador y optimista, la cúpula de la jerarquía eclesiástica española reincide en su postura condenatoria y catastrofista, publicando un documento que parece escrito a finales del siglo XIX.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Qué problema de óptica está condicionando a los asesores de semejantes documentos, que sólo perciben semáforos en rojo? Especialmente resalta esta unilateralidad en los párrafos dedicados a la vida y la sexualidad. Si el documento describe la actualidad como un “exasperado pansexualismo”, una lectura crítica más bien denunciará en sus redactores el fundamentalismo teológico y el pesimismo antropológico.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se puede hacer esta crítica al documento episcopal desde la aceptación de sus valores y principios, compatible con la discrepancia leal y el disentir responsable ante sus conclusiones. De acuerdo en la defensa de la vida y la dignidad humana. Pero hacen un flaco favor a esa defensa las exageraciones retóricas que ven la procreación asistida o la anticoncepción como si fueran algo que “degrada los actos de amor verdadero” (n.62) &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta especie de daltonismo ético, que solamente conoce semáforos en rojo, unido a la retórica pesimista que sólo ve en la actualidad la “mentalidad hedonista propia de la cultura de la muerte” (n.64) hace daño a los debates de ética cívica, a la sociedad y a la misma iglesia. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Claro está que el daltonismo no afecta sólo a quien todo lo ve rojo. El extremo opuesto sería el de quienes dan luz verde a todo sin condiciones. Por eso están en un atolladero sin salida los debates sobre la manipulación de embriones pre-implantatorios. El diálogo bioético cede el paso a la descalificación ideológica que convierte el tema en cuestión política o religiosa. Hay que aclarar: son temas científicos y éticos. Estar a favor por razones políticas o en contra por motivos religiosos hace imposible un debate social serio, científico y ético, sin crispación.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero la teología católica no se puede identificar exclusivamente con un sector, a la vez timorato y beligerante, de la jerarquía eclesiástica de un país que, con talante condenatorio, daña a la misma moral que presume defender y crea una atmósfera anómala en la iglesia y en la sociedad. Un ejemplo de otro talante es la reciente entrevista del Cardenal Martini y el doctor Marino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La teóloga Lisa S. Cahill, favorable a la investigación, señala los problemas sociales implicados en estos debates: por polarizarse en el estatuto del embrión, se olvidan cuestiones de justicia; por ejemplo, la situación de las mujeres donantes de óvulos o las prisas empresariales por comercializar los resultados. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Cómo evitar el daltonismo ético, que sólo ve semáforos en rojo y el daltonismo de sentido contrario, que da luz verde a la ausencia de ética? Mediante el criterio de la gratitud responsable. La vida es don y tarea. Gratitud ante el don de la vida y responsabilidad ante la tarea de cuidarla: tal es el meollo de una ética de la vida. ¿Cómo reacciona esa ética ante los avances biotecnológicos? Lo expresan cinco verbos emblemáticos: admirar, agradecer, mejorar, curar y proteger.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;1) La ética admira, junto con la ciencia, el conocimiento de la vida, dispuesta a dejarse sorprender por la realidad y modificar sus paradigmas para interpretarla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;2) La ética agradece los descubrimientos que ayudan a manejar la realidad para beneficio de los vivientes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;3) La ética se siente responsable de investigar y aplicar los resultados para cuidar de la vida, promoverla y mejorarla: tomar las riendas de ciencia y técnica al servicio de la vida, para que ésta “dé de sí, lo mejor de sí misma” (Zubiri).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;4) La ética se siente responsable de intervenir para aprovechar recursos biológicos e incrementar posibilidades terapéuticas para bien de los pacientes actuales y futuros. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hasta aquí, cuatro puntos positivos: luz verde. Añadamos un último punto realista: semáforo amarillo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;5) La ética se siente responsable de proteger a los vivientes frente a cualquier desviación en el uso de las tecnologías, que pudiera arriesgar el bien común humano o la armonía de los ecosistemas&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta ética no pone semáforo rojo a los avances de la ciencia. Tampoco se pasa por el extremo opuesto. Ni sólo freno, ni sólo acelerador, sino manejo del volante y cambio de marcha, al avanzar unidas ciencia y ética. Nada de línea roja, sino luz verde y, llegado el momento, color amarillo y prudencia para no pasarse. Así evitaríamos el daltonismo ético. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- - -&gt; &lt;em&gt;* Extracto de la Conferencia sobre malentendidos en bioética, pronunciada en el Centro Pigantelli, de los jesuitas, en Zaragoza, el 3 de mayo de 2006&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="infoadicional"&gt;15/05/2006 19:01 &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-114967494439948629?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/114967494439948629/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=114967494439948629' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114967494439948629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114967494439948629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/06/daltonismo-episcopal.html' title='Daltonismo Episcopal'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-114967443476259872</id><published>2006-06-07T12:00:00.000+02:00</published><updated>2006-06-07T12:00:34.803+02:00</updated><title type='text'>Dialogo_sobre_la_vida</title><content type='html'>&lt;a href="http://ccparagon.pangea.org/blogs/comunidades/torrero1/Dialogo_sobre_la_vida.pdf"&gt;Dialogo_sobre_la_vida.pdf&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-114967443476259872?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/114967443476259872/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=114967443476259872' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114967443476259872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114967443476259872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/06/dialogosobrelavida.html' title='Dialogo_sobre_la_vida'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-114924492665655124</id><published>2006-06-02T12:38:00.000+02:00</published><updated>2006-06-02T12:42:06.670+02:00</updated><title type='text'>Sábado 3: (Bodas), bautizos y comuniones</title><content type='html'>Este sábado 3 de Junio, hay celebraciones infantiles de Bautizos y Comuniones de nuestras comunidades. A las 18h en El Salvador. Todo saldrá bien, aunque son un mal número: Sukuta, Germán, Juan Mata, Juan Solchaga, María Ruiz, Estrella, Isabel, Pablo, Paula, Clara, María Casanova y Elena. Y se bautizan Mario y Clara Burillo y Oscar Solchaga&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-114924492665655124?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/114924492665655124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=114924492665655124' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114924492665655124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114924492665655124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/06/sbado-3-bodas-bautizos-y-comuniones.html' title='Sábado 3: (Bodas), bautizos y comuniones'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-114469954097452392</id><published>2006-04-10T21:57:00.000+02:00</published><updated>2006-04-20T13:10:15.153+02:00</updated><title type='text'>Rouco, Cañizares y el perfeccionismo de Jesús</title><content type='html'>"...debemos señalar uno de los aspectos más interesantes del ministerio de Jesús: llamaba a los &lt;em&gt;pecadores&lt;/em&gt; y, al parecer, frecuentaba su compañía y les ofrecía su amistad mientras eran todavía pecadores. En Mt 11, 18s [...]los críticos de Jesús le acusaban de ese comportamineto. El perfeccionismo de Jesús no le hizo rehuir la compañía ni siquiera de los peores elementos de la sociedad. Por el contrario, la buscaba.&lt;br /&gt;Jesús no era dado a censurar, sino a animar; no era crítico, sino compasivo e indulgente; no fue puritano, sino alegre y con gusto por la celebración. No obstante, también fue un perfeccionista. [... ] El particular tipo de perfeccionismo de Jesús va muy bien con su idea de que en el Teino muchos valores humanos quedarían invertidos. El tipo de perfección que tenía en mente era indicado para los pobres y para los pobres en el espíritu: la perfección de la misericordia y la humildad. Por supuesto, Jesús también quería que sus oyentes tuvieran un comportamineto moral en el sentido normal de la palabra (honrados y rectos) pero el aspecto principal de la perfección de semejanza divina era la misericordia."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E. P. Sanders.- &lt;em&gt;La Figura Histórica de Jesús&lt;/em&gt;. Ed. Verbo Divino 2º Ed. 2001 pp. 226-227&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-114469954097452392?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/114469954097452392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=114469954097452392' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114469954097452392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114469954097452392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/04/rouco-caizares-y-el-perfeccionismo-de.html' title='Rouco, Cañizares y el perfeccionismo de Jesús'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-114383828980680937</id><published>2006-03-31T22:49:00.000+02:00</published><updated>2006-03-31T22:51:29.823+02:00</updated><title type='text'>Entrevista sobre Bioética a Juan Masiá</title><content type='html'>&lt;em&gt;El sexo es una piscina en la que la Iglesia católica no hace pie&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JUAN G. BEDOYA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DOMINGO - 19-03-2006&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sexo apenas ocupa espacio en las teorías biogenéticas del profesor Juan Masiá. En realidad, el sexo fue un asunto desprovisto de importancia entre los primeros cristianos. Pero ha sido el sexo -sus tesis sobre el preservativo- lo que le ha costado la dirección de la cátedra de Bioética en la Universidad Pontificia de Comillas a este jesuita de 65 años, que estos días, tras ser castigado por la jerarquía, vive de conferencia en conferencia, y reclamado por editores y periodistas. Acaba de viajar a Japón, invitado por el cardenal de Tokio, Seiichi Shirayanagi, para inaugurar un simposio sobre bioética. "Como ve, un cardenal me da la patada, y otro me invita como conferenciante", comenta con socarrona displicencia, en referencia al presidente de la romana Comisión para la Familia, el cardenal Alfonso López Trujillo, y al cardenal de Madrid, Antonio María Rouco.&lt;br /&gt;Pregunta. ¿Qué hay en Tertulias de bioética que no estuviera en sus libros anteriores?&lt;br /&gt;Respuesta. Es un resumen de todas las cosas que he publicado, el menos denso de mis libros.&lt;br /&gt;P. ¿Por qué entonces la censura, y tanto revuelo?&lt;br /&gt;R. Lo peor de lo ocurrido es que todo se ha hecho sin el debido procedimiento. No me han dado razones por escrito.&lt;br /&gt;P. ¿Y si las hubiera habido?&lt;br /&gt;R. Si las hubiera habido, me sentiría atado. Pero no las hay.&lt;br /&gt;P. ¿Tendrá algunos indicios de por qué le castigan?&lt;br /&gt;R. Dicen que el libro y algunos artículos míos causaron malestar en la Conferencia Episcopal. No existe ni una nota por escrito; todo de palabra, al parecer.&lt;br /&gt;P. ¿Roma ha hablado?&lt;br /&gt;R. De Roma, nada. Ningún castigo, ninguna carta. Con toda la mala fama de Ratzinger cuando era responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, allí funcionan mejor. A mí me han investigado tres veces en Roma por denuncias desde Japón, y nunca me dijeron nada. Ratzinger, ante las denuncias, preguntó a la diócesis, estudió y sus respuestas son siempre responsables, con el debido procedimiento.&lt;br /&gt;P. Aquí, su libro salió con "licencia eclesiástica" de la diócesis de Santander, donde radica la editorial Sal Terrae. ¿Dónde surge el problema?&lt;br /&gt;R. Imagino que el enfado se produjo por la serie de conferencias y artículos. El libro sale en octubre [del año pasado] con las debidas licencias, y me dijeron algunos: "Va a pasar algo". Efectivamente, en octubre, Romero Pose [obispo auxiliar de Rouco y responsable de la Comisión Doctrinal en España] le dice al rector de la Pontificia de Comillas que lo del libro de Masiá "o lo arregláis vosotros o lo arreglamos nosotros". Esa frase es voz común, la han oído otros, yo no. Pero nadie me dice nada; sí a la editorial por lo de la licencia eclesiástica y la prohibición de reeditar el libro.&lt;br /&gt;P. Pero se va a reeditar.&lt;br /&gt;R. A mí, el autor, mientras no me llegue una carta... Así que la editorial Trotta, después de confirmar que Sal Terrae no reedita, me contacta y decide publicarlo. Sale ahora, estos días.&lt;br /&gt;P. Los obispos no han dicho nada por escrito contra usted, pero la Compañía de Jesús, sí.&lt;br /&gt;R. Por escrito, sólo hay una carta para apartarme de la cátedra, y porque la pedí yo, para proteger al rector; una carta consensuada, en la que no se me podía decir que cesaba como director de la cátedra de Bioética por presiones de Rouco, ni nada de eso. Simplemente, se me dice que ceso en la cátedra, y que pasado este curso no me contratarán ni seré renovado después de mi jubilación. La carta termina: "Esta decisión no es ajena a tus tomas de postura en cuestiones de bioética".&lt;br /&gt;P. ¿Qué posturas?&lt;br /&gt;R. La biótica es amplísima, abarca desde el comienzo de la vida hasta el final de la vida. ¿La verdadera razón, aunque tenga menos morbo? No se puede afirmar que me castigan por decir sí a los preservativos. Por esa razón, no; hay muchos teólogos, muy conocidos e incluso archiconservadores, que sostienen lo mismo que yo.&lt;br /&gt;P. Tendrá alguna conjetura sobre el enfado episcopal.&lt;br /&gt;R. Hay tres razones de fondo. Primera, ni Rouco ni Romero Pose, ni Martínez Camino [portavoz de los obispos] ni Cañizares [cardenal de Toledo desde hoy] toleran el pluralismo. Piensan que qué es eso de disentir en la Iglesia siendo Iglesia.&lt;br /&gt;P. Según eso, la teología no es una ciencia.&lt;br /&gt;R. Claro, es teológicamente insostenible decir una cosa así, citando a Pío XII, a Juan XXIII y al Concilio Vaticano II. Pero no lo aceptan. Si no hubiera Comillas estarían encantados. El otro punto es político, más difícil de formular. Es claro que una parte de los obispos es beligerante contra el Gobierno y está con la oposición. Eso es muy visible. Lo que sostengo va contra esa línea.&lt;br /&gt;P. ¿Le acusan de ser pro PSOE?&lt;br /&gt;R. El otro día discutimos un día entero el caso del hospital Severo Ochoa de Leganés [acusaciones de sedación ilegal en enfermos terminales]. Me dijeron: "No vayas", y yo repliqué: Mire, voy porque hay que estar presente en un debate tan terrible como ese. No soy ni PSOE ni PP y voy a hablar con toda libertad, estoy obligado éticamente. Se está criminalizando a unos profesionales imprudentemente. Ya salió una primera sentencia sobre el tema, pero el mal está hecho. Tras el debate, la gente quedó contenta. Claro, no los crispadores.&lt;br /&gt;P. En cuestiones de bioética es donde más se nota que hay dos iglesias, una progresista y otra conservadora. Por ejemplo, en los temas de contracepción.&lt;br /&gt;R. Sí, dos iglesias, dos teologías y, lo que es peor, dos biologías. Es el tema que más les crispa, que les pone malos. En el comienzo de la vida hay una posición muy estática y otra muy dinámica. Una que dice: aquí, en un óvulo fecundado, está todo metidito, si se toca eso es aborto. Ahí no hay problema de ética ni de teología. Hay dos biologías distintas y dos filosofías. Hablan de los genes como se hablaba antiguamente de los homúnculos, cuando decían que en una gotita de esperma había un homúnculus, un homúnculito, y no hay más que inflarlo y ya está, ya sale. Están hablando de los genes exactamente igual. Respeto a las personas, pero las ideas se discuten. Decía días atrás un obispo que manipular los embriones que no se han implantado es un bioadulterio y un incesto genético. Esas ideas me producen vergüenza precisamente porque soy también iglesia.&lt;br /&gt;P. Si estuviera fuera de la Iglesia, ¿qué diría?&lt;br /&gt;R. Si estuviera fuera... Pero estoy dentro, y esas tonterías no se deben tomar en cuenta, no me puedo callar esas barbaridades: bioadulterio, incesto genético, o hablar, como hace Camino [Juan Antonio Martínez Camino, portavoz episcopal y jesuita como Masiá] del bebé medicamento o de matanza de un hermanito para salvar a otro. ¡Esas expresiones! No puedo estar de acuerdo, no es teología, no se sostienen.&lt;br /&gt;P. ¿Le gusta el proyecto de ley de reproducción asistida que promueve este Gobierno?&lt;br /&gt;R. Hay detalles que hay que perfilar, discutir y perfeccionar todavía. Éticamente no hay que poner tantos reparos; hay que poner condiciones, eso sí. En Japón, asociaciones de discapacitados, que allí son muy fuertes, nos echaban en cara que, aunque en teoría todo es posible, dada la discriminación que hay contra ellos, les preocupa que se extienda la mentalidad de que una persona así no debería nacer. Esa reflexión me da que pensar. No digo que deba prohibirse, pero sí que hay que pensarlo muy bien.&lt;br /&gt;P. Un caso concreto: María (nombre supuesto) tiene una niña de siete años con anemia de Fanconi. Le han dicho que para que no muera su hija hay que transplantarle la médula espinal de un hijo previamente seleccionado. María está embarazada a los 41 años. ¿Qué le dice la bioética?&lt;br /&gt;R. Hay una parte de la Iglesia que se opone. Yo no me opondría. Diría que hay que hacerlo responsablemente. Llamarle a eso bebé médicamente es prejuzgar que esos padres no tienen ningún cariño por el hijo que va a nacer, o que será un mero medio. Seguro que lo van a recibir con todo cariño. Y que su hermana mayor lo agradecerá toda su vida. Y que el niño, cuando crezca, estará muy contento por haber servido para que su hermana viva.&lt;br /&gt;P. ¿Y el resto de los embriones desechados?&lt;br /&gt;R. Que los embriones no implantados no son personas es un punto de discusión que no toleran en mi libro. Ellos dicen que sí son personas. Es una mentalidad estática: cosas simples, quietas y aisladas. La otra teoría es Zubiri: la estructura dinámica de la realidad. No cosas simples, sino complejas; no aisladas, sino en relación; no quietas, sino en movimiento. Ahí tiene dos teologías y dos filosofías.&lt;br /&gt;P. María pensará que no va a dejar morir a su hija por una discusión teológica&lt;br /&gt;R. Es verdad. Evangélicamente, lo primero es la compasión. Hablar de bebés medicamento o de que se ha matado a tres hermanitos... Ese es un lenguaje brutal y retórico, que prejuzga la cuestión.&lt;br /&gt;P. ¿Por qué la Iglesia romana es, dicen, avanzada en lo social y tan inmovilista en la moral sexual?&lt;br /&gt;R. Sí. Y en bioética es más avanzada en el final de la vida que en el principio. ¿Por qué? Pues porque en el final de la vida no hay sexo. En el momento que entra la sexualidad la Iglesia pierde la paciencia. El sexo es una piscina en que la Iglesia no hace pie.&lt;br /&gt;P. ¿Por qué? En el principio del cristianismo no fue así.&lt;br /&gt;R. No son tontos. Lo del preservativo es una ridiculez, ese no es el problema, ni los otros anticonceptivo. Pero saben que después de la cuerda viene el borrico. Que reformar eso les obligaría, por coherencia, a revisar toda la moral sexual. Es a eso a lo que tienen auténtico pánico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-114383828980680937?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/114383828980680937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=114383828980680937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114383828980680937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114383828980680937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/03/entrevista-sobre-biotica-juan-masi.html' title='Entrevista sobre Bioética a Juan Masiá'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22912626.post-114181100804223428</id><published>2006-03-08T10:43:00.000+01:00</published><updated>2006-03-08T17:37:50.240+01:00</updated><title type='text'>A las compas de la comunidad en el 8M</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;HAGAMOS UN TRATO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Mario Benedetti&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuando sientas tu herida sangrar&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuando sientas tu voz sollozar&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuenta conmigo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(de una canción de CARLOS PUEBLA)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;Compañera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;usted sabe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;puede contar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;conmigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;no hasta dos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;o hasta diez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;sino contar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;conmigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;si alguna vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;advierte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;que la miro a los ojos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;y una veta de amor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;reconoce en los míos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;no alerte sus fusiles&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;ni piense qué delirio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;a pesar de la veta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;o tal vez porque existe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;usted puede contar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;conmigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;si otras veces&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;me encuentra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;huraño sin motivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;no piense qué flojera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;igual puede contar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;conmigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;pero hagamos un trato&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;yo quisiera contar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;con usted&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;es tan lindo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;saber que usted existe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;uno se siente vivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;y cuando digo esto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;quiero decir contar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;aunque sea hasta dos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;aunque sea hasta cinco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;no ya para que acuda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;presurosa en mi auxilio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;sino para saber&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;a ciencia cierta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;que usted sabe que puede&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Kristen ITC;"&gt;contar conmigo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22912626-114181100804223428?l=torrero1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://torrero1.blogspot.com/feeds/114181100804223428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22912626&amp;postID=114181100804223428' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114181100804223428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22912626/posts/default/114181100804223428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://torrero1.blogspot.com/2006/03/las-compas-de-la-comunidad-en-el-8m.html' title='A las compas de la comunidad en el 8M'/><author><name>Webmaster</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00606575418221192158</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' 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